Las obras de remodelación de las futuras galerías subterráneas de la Plaza Mayor no se iniciarán hasta el año 2022, según publicó mallorcadiario.com este miércoles citando fuentes del propio Ayuntamiento de Palma. Las citadas fuentes confirmaron que los presupuestos municipales del 2021 no prevén ninguna partida para la ejecución de obras en esta céntrica zona de la capital y tan solo el área de Modelo de Ciudad tiene presupuestados 50.000 euros para el concurso de ideas y la elaboración del proyecto ejecutivo.
En este sentido, el portavoz de Cort y concejal de Participación Ciudadana, Alberto Jarabo, explicaba a este digital que la inversión más importante se efectuará cuando se redacte el proyecto. Es decir, que Cort prevé que como pronto las actuaciones no se iniciarían hasta el próximo año. Y como en mayo de 2023 vuelve a haber elecciones municipales, el plan de Cort para una zona tan céntrica de Palma se acerca peligrosamente a un horizonte de proyecto fracasado.
Desde el inicio de legislatura, la remodelación del subterráneo se convirtió en uno de los proyectos estrella del actual equipo municipal. Cerrados lo comercios que permanecían abiertos y rescatado el conjunto antes de que Cort hubiera decidido el futuro del espacio, los planes municipales no han conseguido despegar. Para recabar ideas y definir el proyecto, se lanzó una encuesta ciudadana de la que surgió que se priorizaría la instalación de establecimientos de producto local y que quedaba descartada la opción de ubicar un aparcamiento subterráneo.
La consulta participativa definió una idea, pero la puesta en marcha del proyecto sigue paralizada y el plan corre el riesgo de quedar abandonado si no hay acciones proyectadas a más corto plazo.
Desde Cort se afirma que no hay parálisis, sino que se trabaja actualmente en estudiar el resultado del proceso desde el punto de vista, técnico, jurídico y económico a fin de evaluar su viabilidad. Es un procedimiento necesario que, sin embargo, no debería ser incompatible con acelerar las gestiones y evitar el camino de degradación que ha emprendido este espacio, ahora vacío de locales abiertos. De no acometer el plan más pronto que tarde, los próximos años podrían consolidar una zona tan céntrica de la capital como el foco de abandono, insalubridad e inseguridad ciudadana, que ya se empieza a vislumbrar.