Este miércoles se conocían los datos de la que se ha denominado "la mayor operación de la historia" contra el tráfico de hachís por vía marítima. 35 toneladas de droga eran incautadas en una operación de la Policía Nacional y la Agencia Tributaria que se inició en aguas de Baleares y que llegó hasta Canarias, el Estrecho de Gibraltar y Mauritania. La noticia representa un gran éxito policial y, lógicamente, ha tenido un tratamiento informativo con grandes titulares en la prensa.
El acontecimiento coincide en el tiempo con una racha de operaciones de mucha menos envergadura y tratamiento periodístico que, sin embargo, ponen de manifiesto la amplia presencia de droga en Mallorca, especialmente marihuana. El goteo informativo de pequeñas operaciones en las que se incautan plantaciones y almacenes es constante, tanto en la Part Forana como en barrios de Palma. Sólo este mes de septiembre las acciones de Policía Nacional y Guardia Civil, en colaboración con policías locales, han sido noticia prácticamente cada día.
Lloret de Vista Alegre este miércoles, Inca el martes, Pere Garau la semana pasada, Esporles la semana anterior... Hace dos semanas, en Campos dos hombres fueron detenidos tras hacerse pasar por guardias civiles para robar un alijo de marihuana. Entre las operaciones más espectaculares, destacan la del pasado 11 de septiembre en Sencelles, donde se detuvieron a seis personas y se incautaron 714 plantas de marihuana de hasta cuatro metros de altura, o la' Operación Pólvora', que concluyó con 18 detenidos y la incautación de 40 kilos de esta droga y otros dos de cocaína.
El episodio más grave tuvo lugar en Inca el pasado día 25 cuando el robo de marihuana en una casa en Inca se saldó con uno de los asaltantes muerto a cuchilladas.
Son demasiados casos en Mallorca ocurridos a un ritmo creciente que debe preocupar. Ante esta realidad cabe confiar en la labor de policías nacionales y guardias civiles, que han visto incrementarse su trabajo ante este tipo de delitos y, sobre todo, apelar al rechazo social de una droga que, a menudo, cuenta con demasiada permisividad, sin otorgarle la categoría de riesgo que tiene. De hecho, expertos como los de Projecte Home apuntan a la marihuana como puerta de entrada al consumo de sustancias más peligrosas; una circunstancia que no se debe tolerar. Por salud y para reducir el índice de inseguridad y delincuencia.