El Ayuntamiento de Palma ha retomado esta semana la segunda fase de desalojo del poblado de Son Riera- Son Banya y ha publicado el anuncio de licitación de las obras de demolición de los 95 albergues que todavía quedan en Son Banya y donde viven unas 85 familias. Las obras tienen un coste de 917.575 euros y se ajustarán a los procedimientos y desalojos previstos. El plazo de ejecución es de 45 meses y las ofertas se pueden presentar hasta el 16 de junio a las 14:00h.
De este modo, se da un paso más para la erradicación definitiva del poblado que había quedado parada a causa del estado de alarma provocada por el Covid 19. A diferencia de la primera fase, en esta ocasión las demoliciones no se harán por albergues sino por islas para mejorar la seguridad y la efectividad del proceso. Una vez derribados, se construirá un talud para evitar que se vuelvan a levantar nuevas construcciones.
“El derribo por albergues de manera individual presentaba grandes dificultades cuando, por carencia de información detallada de las construcciones, aparecían estructuras compartidas entre los albergues o construcciones no documentadas. La experiencia de la primera fase nos permite afrontar esta nueva etapa de desalojos con más garantías”, ha dicho el teniente de alcalde de Cultura y Bienestar Social, Antoni Noguera.
Bienestar Social ha constatado que 68 de las 85 familias que residen necesitarán ayuda para encontrar una alternativa habitacional, ya sea con una vivienda o con ayuda económica. Inicialmente el programa de desalojo previó llegar a un total de 80 familias que necesitarían ayuda social; de ellas ya en la primera fase han entrado en el programa 12 familias: 8 fueron realojadas en viviendas públicas en régimen de alquiler, 3 recibieron ayudas económicas (con un coste aproximado de 3.000 euros cada una para poder conectar el suministro de agua a sus hogares) y una familia rechazó la vivienda que se le había adjudicado.
El pasado mes de febrero se aprobó la adjudicación del servicio para la defensa técnica y representación en los procedimientos de desalojo por valor de 183.501,47 euros y se adjudicó un primer lote de defensa técnica a la empresa Gabinet Begut SLC por un importe de 136.125,06 euros.
El mes de marzo se firmó el contrato con las empresas adjudicatarias de los servicios que quedaron suspendidos temporalmente a causa de la parálisis de la administración judicial. A medida que se va reiniciando la actividad judicial se iniciarán los procesos de órdenes de desahucio.
La necesidad de estos servicios profesionales está prevista para la interposición, como máximo, de 95 procedimientos judiciales de desalojo. Este número coincide con el de las viviendas que, para lograr el objetivo de su total desaparición del poblado, quedan para demoler.
En paralelo, también se retomará la elaboración de un nuevo censo de los habitantes del poblado, un recuento adjudicado a la Cruz Roja, y que a causa de la crisis sanitaria había quedado paralizado.
La primera fase del proceso de demolición de Son Banya empezó en julio del 2018 y acabó el marzo del 2019. Entonces se ejecutaron 42 órdenes de desahucio, y salieron del poblado 28 familias (68 adultos y 49 niños). Se derribaron 31 albergues.
“Nuestra ciudad no se puede permitir tener un núcleo de pobreza y exclusión social como este. Por eso continuamos trabajando para hacer que el poblado de Son Riera-Son Banya sea un solar a finales del 2021. Es nuestro objetivo y no desfalleceremos”, ha insistido Noguera.