Vilafranca vive hoy su segundo día de luto oficial tras la tragedia ocurrida ayer en la localidad y que acabó con la muerte de un niño de 5 años en un incendio ocurrido en una vivienda.
La Guardia Civil investiga las causas del incendio aunque se sabe que el mismo se inició sobre las 10:30 horas en la cocina de la casa, ubicada en la calle de Sant Josep donde estaba el niño junto a su bisabuela, quien no pudo hacer nada por salvarlo.
Tras darse la alarma, se desplazaron hasta el lugar dos dotaciones de Bomberos de Mallorca (de Manacor y Felanitx) así como dos técnicos y un sargento de guardia hasta sumar un total de 15 efectivos.
Se dio aviso igualmente al Samu061 -que desplazó hasta el lugar tres ambulancias ( una unidad de soporte vital avanzado y dos unidades de soporte vital básico); la Guardia Civil y la Policía Local.
Los bomberos consiguieron rescatar al pequeño Tomeu Umbert, como se llamaba el niño, pero este se hallaba en parada cardiorrespiratoria y no pudo hacerse nada por salvar su vida, pese a que los servicios de emergencia le practicaron maniobras de recuperación cardiopulmonar durante un hora.
La bisabuela tuvo también que ser atendida debida a que sufrió una intoxicación por inhalación de humo, al igual que tres de los bomberos que actuaron y que tuvieron que ser trasladados hasta el hospital de Manacor.
TRES DÍAS DE LUTO OFICIAL
El consistorio de Vilafranca decretó -desde ayer, tres días de luto oficial en un comunicado en el que podía leerse: “El Ayuntamiento de Vilafranca de Bonany decreta tres días de luto oficial en todo el municipio. A partir de hoy, sábado 25 de enero, con motivo de la muerte del pequeño Tomeu Umbert en el incendio doméstico sucedido esta mañana en Vilfranca" y transmitía sus “más sinceras condolencias por la pérdida de Tomeu y la solidaridad más afectiva y sincera con la familia".
El Ayuntamiento informó que durante los tres días de duelo se suspenderán "los diferentes actos programados y las banderas del Ayuntamiento estarán a media asta".
Por su parte, el 112 activo un equipo de psicólogos para atender a los familiares del niño fallecido.