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Las elecciones desbloquean el pago de 177 millones a Baleares

lunes 23 de septiembre de 2019, 00:00h

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La convocatoria de las elecciones generales para el próximo 10 de noviembre ha tenido una consecuencia sobrevenida con el desbloqueo de los 4.500 millones de euros que Hacienda adeuda a las comunidades autónomas. Hasta la pasada semana el departamento que dirige María Jesús Montero esgrimía un informe de la Abogacía del Estado que señalaba que un gobierno en funciones no podía proceder a este pago porque, de hacerlo, condicionaba la actuación de un posterior ejecutivo.

Tecnicismos aparte, muchos interpretaron la decisión de Moncloa como una fórmula para presionar a las fuerzas políticas distintas al PSOE que gobiernan las diferentes autonomías (PP, Junts x Cat, PNV...) para que facilitasen la investidura de Sánchez, ante la disyuntiva de plegarse a los deseos del PSOE y cobrar, o mantener su postura y no ver un euro de la deuda hasta que hubiera nuevo gobierno.

La posibilidad de llevar a Hacienda ante los tribunales por no pagar ha sido una opción defendida por algunas de las comunidades. También sobrevoló Baleares, donde el dinero pendiente de llegar asciende a 177 millones, y donde los socios de Armengol en el Govern presionaron para alinearse con la opción judicial si Hacienda no paga antes del 1 de noviembre.

Al final, la convocatoria electoral ha ejercido de bálsamo milagroso para que el gobierno de Sánchez ponga solución al problema y se busquen salidas que hagan posible el pago. El cobro se producirá en semanas -dicen-, aliviando la tesorería de las comunidades autónomas y aportando tranquilidad a aquellos que deben garantizar la prestación de servicios tan fundamentales como la educación o la sanidad.

En puertas de acudir a las urnas, las decisiones gubernamentales se tornan generosas y aparecen recursos económicos allí donde antes no los había. Un juego cuyo impacto en el voto es difícil de calibrar, pero que, a todas luces, deja un sabor agridulce que sitúa la política en un terreno en el que los intereses generales de los ciudadanos parecen relegados a un segundo plano. Por detrás de los intereses del Gobierno; en este caso de Pedro Sánchez, quien lo mismo rectifica una desafortunadas declaraciones sobre el descuento aéreo para no indignar a los ciudadanos de Baleares, que hace aparecer una solución técnica para pagar lo que hace unos días era imposible.