Según el juez Stephen O'Driscoll, Arps comentó a la policía que el vídeo de los atentados de las mezquitas le pareció "genial", recogen los medios locales.
Philip Arps tiene una empresa en la que utiliza símbolos nazis, como cruces solares o soles negros como logos. Además, la empresa asegura que cobra 14,88 dólares neozelandeses por metro de material de aislamiento término, una referencia a un eslogan supremacista blanco y al propio Adolf Hitler (la H es la 8ª letra del alfabeto).
El día siguiente al atentado, Arps envió el vídeo a un desconocido y le pidió si podía modificarlo e introducir un contador para que cada persona que apareciera muerta se fuera sumando.