Ante el jurado, la fiscal Carmen Fernández, ha argumentado que considera que el crimen es un asesinato porque, entre otras cosas, el acusado le dijo a su hijo y a varios testigos que "la mató porque era una puta" y tras esto se sentó a esperar que le detuvieran porque ya había hecho lo que quería, debido a que "no soportaba que le fuera a dejar".
Respecto al trastorno mental transitorio que mantiene la defensa del acusado, la fiscal se ha referido al testimonio de su hija que durante el juicio dijo que no tenía la sensación de que su padre se hubiera arrepentido. "Si una persona tiene trastorno mental transitorio, se arrepiente y pide perdón, al menos a sus hijos", ha señalado.
Por su parte, la acusación particular ha eliminado varios de los agravantes que solicitaba y se ha alineado con la petición de cárcel de la Fiscalía. Además pide otros dos años por malos tratos.