El Govern ultima estos días -puede aprobarlo y presentarlo en el Consell de Govern de este viernes- un plan de ajuste que supondrá un recorte presupuestario de unos 350 millones de euros. El Govern necesita sacar de nuevo la tijera para cuadrar sus cuentas, pero además lo va a hacer forzado por el Ministerio de Hacienda.
El departamento de Cristóbal Montoro ha exigido a José Ramón Bauzá estos recortes. Comunicó al Govern que la reducción de 350 millones del presupuesto autonómico era condición de obligado cumplimiento para poder acceder a la línea de créditos que permitirán pagar este verano las facturas pendientes a proveedores.
Con este escenario,el Govern tiene hasta fin de mes para acreditar la deuda de 742 millones de euros en facturas a proveedores. Es la cantidad por la que suscribirá el crédito autorizado por Hacienda. Autorización que sólo llegará si antes -esta semana- se detalla el recorte de 350 millones de euros.