
Cort tiene la inteción de convertir
3.000 hectáreas de cultivo del Pla de Sant Jordi, actualmente en desuso, en productoras de biomasa. Para comenzar con este objetivo,
Emaya cede 5 hectáreas situadas junto a la depuradora, que serán destinadas a plantar caña. Para analizar la rentabilidad de esta apuesta, Cort ha suscrito un convenio de colaboración con la UIB para que haga un estudio de la viabilidad económica de esta iniciativa. El paso siguiente será animar a los propietarios de tierras hacia este objetivo para que puedan
obtener una rentabilidad de sus campos de cultivo.
Fuentes del Ayuntamiento han indicado que "podemos dar así una salida económica al campo, que actualmente está muy abandonado". El objetivo final es que
hoteles de la Playa de Palma adapten sus instalaciones para funcionar parcialmente con biomasa.Este sistema, mediante calderas, permite una producción ecológica y no contaminante de
agua caliente, piscinas climatizadas, servicio de saunas y similares.
De tener éxito, la experiencia podría extenderse por toda Mallorca.