La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha expresado su satisfacción por la decisión de la Fiscalía italiana de ordenar el desembarco de los inmigrantes del Open Ars en Lampedusa y ha afirmado que el Gobierno español esperará a ver como transcurren los acontecimientos tras la decisión judicial. Robles ha respondido así al ser preguntada sobre la decisión que adoptará el Gobierno acerca del buque de la Armada que se dirige a Lampedusa para acompañar al Open Arms en su viaje hacia Palma, donde, antes de la decisión judicial italiana, iban a desembarcar a los inmigrantes.
Robles, que se encuentra en Gran Canaria para conocer la evolución del incendio forestal, ha dicho que le reconforta la decisión de la fiscalía porque la prohibición del ministro de Interior italiano Matteo Salvini "incumplía con unos mínimos éticos y humanitarios"
Ha afirmado que cuando España decidió enviar el buque de la Armada lo hizo por una cuestión "exclusivamente humanitaria" y la fiscalía "nos ha dado la razón".
"Es un drama humanitario" ha agregado la ministra, quién ha apuntado que desconoce los pormenores de la decisión judicial italiana y como evolucionarán los acontecimientos .
Robles ha señalado que el Gobierno español insistirá en que la inmigración es un tema que concierne a toda Europea y que por ello debe existir una política común sobre la materia.
No obstante, ha señalado que en cualquier caso y en situaciones excepcionales como la de los inmigrantes del Open Arms, el Gobierno español "no va a mirar para otro lado".
REUNION SUSPENDIDA
Por su parte, la Delegación del Gobierno en Baleares ha desconvocado la reunión que había planteado para coordinar la llegada del 'Open Arms' a Palma, después de que la ONG finalmente haya podido desembarcar a los migrantes rescatados en Lampedusa.
La Delegación del Gobierno decidió desconvocar la reunión este martes por la noche, después de que el fiscal de Agrigento, en Sicilia, ordenara el secuestro provisional del barco y el desembarco de las decenas de migrantes en tierras italianas. La decisión, tomada por el fiscal Luigi Patronaggio, llegaba después de comprobar las condiciones en las que viajaban los pasajeros.
Para entonces, el buque de la Armada 'Audaz' ya había zarpado desde Cádiz rumbo a Lampedusa para recoger a los migrantes, que desembarcarían en Palma. El Govern y el Obispado de Mallorca ya habían llegado a un acuerdo para dar cobijo a estas personas en el Seminario Nuevo, acondicionándolo con mobiliario del albergue de La Victòria.