La propuesta instaba a los partidos del equipo de gobierno (El PI y PP) a declarar edil tránsfuga al exconcejal del PSIB y actual regidor no adscrito Joan Aznar.
Sin embargo, los nuevos socios votaron en contra de la declaración de urgencia de la moción socialista, en un “claro ejemplo”, según el grupo municipal liderado por el edil Xisco Duarte, de que el alcalde, Jaume Monserrat (El PI), se halla “sometido” al PP, y “especialmente”, según el PSIB, a su jefa de filas en Felanitx, Catalina Soler.
Como se recordará, hace apenas unas semanas, el alcalde dio por roto su anterior pacto con los socialistas y, unos días después, alcanzó un acuerdo con el PP para constituir una nueva mayoría municipal con el apoyo de Joan Aznar, quien, tras abandonar la disciplina del PSIB, se negó a retornar el acta de regidor y continúa en el Consistorio en calidad de edil no adscrito.
BLANQUEAR EL TRANSFUGUISMO
Para los socialistas de Felanitx, ahora en la oposición junto a los concejales del Bloc, que también participaban en el anterior gobierno municipal, tanto El PI como el PP han decidido “blanquear” este caso de “transfuguismo”, una actitud que el grupo del PSIB considera “especialmente grave” en el caso de los populares, a quienes han recordado que han rubricado con su firma las sucesivas versiones del pacto antitransfuguismo de 1998, 2000 y 2006.
Finalmente, el ahora principal partido de la oposición en Felanitx se ha preguntado “de qué tienen miedo” las formaciones del nuevo pacto al no permitir, ni siquiera, que la moción fuera debatida en el pleno. Para los socialistas, la respuesta más previsible es que tanto El PI como el PP “sienten vergüenza de reconocer que la gobernabilidad del Ayuntamiento se sustenta en un caso de transfuguismo que no hace otra cosa que debilitar la democracia”.