Representantes del Partido Popular de Navarra, Valencia, Balears y Cataluña han firmado este sábado en Pamplona un manifiesto contra el populismo.
La firma se ha producido en el marco de una mesa redonda sobre "malas prácticas de los gobiernos populistas", organizada por el PPN, que ha contado con la participación del presidente de la gestora del PPN, Pablo Zalba, así como de la presidenta del PP de la Comunidad Valenciana, Isabel Bonig; el presidente del PP en Balears, Miquel Vidal, y la portavoz adjunta del PP en el Parlamento de Cataluña, Esperanza García.
El presidente del PP en Balears, Miquel Vidal, se ha referido a la destitución de la diputada Xelo Huertas, expulsada de Podem, como presidenta del Parlament de Balears.
Una destitución que ha atribuido a que "de los 10 diputados que tiene Podem" en Balears "se han peleado entre ellos y han optado por expulsar a dos parlamentarias, con la casualidad que una de ellas era la presidente del Parlamento".
El representante 'popular' se ha referido a las informaciones que afirman que Xelo Huertas "ordenó un barrido para buscar micrófonos ocultos tanto en su despacho como en su propio coche", lo que "es un símbolo más de cómo se fían entre ellos". "Cómo podemos fiarnos nosotros de ellos", se ha preguntado.
Vidal ha apostado por "demostrar de que cuando gobiernan partidos populistas o formados por múltiples grupos políticos, la consecuencia no es la que deseamos los políticos de conseguir una mayor calidad de vida, sino que lo que hacen es liarla más".
OFRECEN UN PACTO AL PSOE PARA "DESVINCULARSE DE LOS POPULISTAS"
En la mesa redonda celebrada este sábado, los cuatro representantes regionales del PP han firmado un manifiesto contra el populismo por el que ofrecen un acuerdo al PSOE y los "partidos moderados" para "desvincularse de las corrientes populistas".
Asimismo, el documento aboga por "fortalecernos para que posibles crisis futuras no nos afecten con la misma intensidad que la última y consolidar la recuperación económica".
El manifiesto apuesta por "vencer la incertidumbre que produce el desafío la globalización", crear más empleo "y de más calidad", luchar contra las desigualdades sociales, proteger a las mujeres que sufren violencia de género, "dar certidumbre a los padres sobre la educación que eligen para sus hijos" y consolidar la posición de España "para que cuente aún más en Europa y en el mundo".
Igualmente, acuerda luchar contra la amenaza del terrorismo, defender la unidad de España y "crear una sociedad libre, justa y solidaria, en la que se premie el talento, el esfuerzo y el trabajo, sin olvidar a aquellos más desfavorecidos y en situación de vulnerabilidad, a quienes hay que ayudar, alentar y proteger".