Según la ONG 'Search and Rescue' (SMH), el Gobierno de Malta ha comunicado que no va a permitir que pisen tierra los 43 ocupantes rescatados por la embarcación 'Aita Mari', la cual se halla ahora mismo en territorio maltés. En este sentido, la ONG ha acusado a este país de incumplir sus obligaciones legales, ya que, según las normas internacionales marítimas, la administración gubermental que coordina una operación de rescate tiene la obligación de garantizar el desembarco de las personas en un lugar seguro.
En este momento, ateniéndonos a las informaciones divulgadas por SMH, ningún otro Estado se ha pronunciado sobre el futuro de estos migrantes y, además, 24 horas después de haber sido rescatados, ninguna autoridad sanitaria ha evaluado su situación médica.
La ONG ha expuesto en una nota de prensa que el Gobierno maltés le comunicó que un facultativo se iba a desplazar en helicóptero hasta la embarcación, pero no llegó a subir a bordo del 'Aita Mari', dado que el diseño del buque hizo imposible el aterrizaje de la aeronave. Tras el fracaso de esta operación, los portavoces de SMH solicitaron a Malta que renunciase a la vía aérea y optase por utilizar una embarcación. Sin embargo, esta alternativa no habría sido contemplada de momento por la administración maltesa.
SMH ha comunicado que los migrantes se hallan, aparentemente, en buen estado físico, pero muy fatigados tras haber tenido que pasar cuatro noches consecutivas en alta mar. Además, entre el grupo se halla una mujer embarazada que, según la ONG, necesita ser monitorizada.
Por otra parte, aún se desconoce el paradero de otra patera con 55 personas que se encontraba cerca de Lampedusa (Italia). Un carguero se encontraba en la zona y, posiblemente, ha podido tener acceso visual a la embarcación. Sin embargo, los responsables de SMH no pueden certificar si desde este barco se ha coordinado algún tipo de operación de rescate.