Las pesquisas se iniciaron a raíz de las denuncias de varias jóvenes que descubrieron que se habían difundido fotos suyas desnudas en redes sociales.
Las víctimas explicaron que las fotos se habían generado a partir de otras que ellas habían colgado en las redes pero en las que estaban completamente vestidas.
Tras las investigaciones pertinentes, desarrolladas por el Grupo de Delitos Tecnológicos y Delincuencia Económica de la Policía Nacional, se dio con un menor, compañero del colegio de las víctimas, responsable de lo ocurrido y que ha sido detenido como presunto autor de un delito de corrupción de menores.
Los familiares de las afectadas explicaron que al ver las imágenes de sus hijas desnudas estas “parecían completamente reales y que tuvieron que fijarse mucho para darse cuenta de que era algún tipo de montaje”.
La Policía Nacional ha informado que hay cinco menores afectadas y que los hechos han sido sido puestos en conocimiento de la Fiscalía de Menores de las Islas Baleares.
Igualmente, la policía ha querido recordar que “todo material que represente de forma visual a una persona que parezca ser menor, en una conducta sexualmente explícita, ya sea real o simulada, así como cualquier representación de los órganos sexuales de una persona que parezca menor (también si son imágenes realistas) y con fines principalmente sexuales, se considera pornografía infantil, lo cual integra un delito debidamente contemplado que dependiendo de la participación en su creación, descarga, posesión o distribución tiene una pena distinta”.