La hotelera mallorquina registró unos ingresos de 2.013 millones en 2024 (sin plusvalías), que representan un incremento del 4,4 por ciento respecto a 2023, datos que reflejan "la consolidación del entorno general de crecimiento de la industria, con una saludable tendencia a la normalización tras dos años de crecimiento acelerado", analiza la compañía en un comunicado este jueves.
El beneficio bruto de explotación (Ebitda sin plusvalías) se situó en 533,6 millones de euros, un 9,7 por ciento más que en 2023, y el margen de Ebitda fue de 26,5 por ciento.
Meliá firmó 34 nuevos hoteles en 2024, sumando más de 5.000 habitaciones, y abrió otros 19 hoteles, todos en gestión salvo un alquiler, con unas 3.000 habitaciones. Espera firmar al menos 25 establecimientos en 2025.
En cuanto a la gestión financiera, la valoración de los activos del grupo realizada por CB Richard Ellis a 31 de diciembre de 2024 asciende a 5.285 millones de euros y es un 13,8 por ciento superior a 2022.
La deuda financiera neta pre-NIIF16 se redujo en 391 millones, alcanzando los 772,7 millones de euros, gracias a la generación de caja operativa por 100 millones aproximadamente y a las operaciones de rotación de activos por importe neto de 300 millones.
La compañía cumple su objetivo y alcanza un ratio de deuda financiera neta/Ebitda de 2,2 veces, volviendo a niveles previos a la pandemia.
La estrategia seguida por Meliá para conseguir un negocio más resiliente y rentable se ha asentado en la expansión, con un foco en los destinos tradicionales y en el impulso de emergentes como Albania, Arabia Saudí y el Océano Índico, y el enfoque estratégico en los segmentos superior y de lujo, cuyas marcas representan ya el 64 por ciento del portfolio y el 80 por ciento del 'pipeline'.
La maximización de los ingresos se apoya en los canales directos de la página web y la aplicación (renovada este año), que aportan ya el 50 por ciento de la venta centralizada total.
Este 2025 ha comenzado con perspectivas prometedoras para Meliá, confirmando la solidez de la demanda y la normalización del ritmo de crecimiento.
La cadena destaca el desempeño positivo de Canarias, Cabo Verde y Caribe en el ámbito vacacional, y de las capitales europeas en el urbano en el primer trimestre Destaca la buena evolución de las reservas en libros, con un incremento de un dígito alto sobre el año anterior, en todos los segmentos.
La campaña de 'Black Friday', con una subida del 26 por ciento de ventas y 5 por ciento de tarifa media, aporta una buena base de partida para el ejercicio. El segmento MICE registra un incremento de 16 por ciento de reservas confirmadas en libros para 2025, respecto a la misma fecha del año anterior.
La compañía espera un incremento del RevPAR de un dígito medio en 2025, prevé firmar entre 25 y 30 nuevos hoteles, y abrirá un mínimo de 20 hoteles, aproximadamente uno cada dos semanas a lo largo de este año.
El presidente y consejero delegado de Meliá, Gabriel Escarrer, ha destacado el balance positivo que reflejan los resultados de la compañía "culminando la recuperación de la disrupción causada por la pandemia, cumpliendo con los compromisos planteados a comienzos de año sobre mejora del negocio y consolidación financiera, y superando los niveles de ingresos y beneficios previos a la pandemia".
Escarrer ha explicado que 2024 ha sido un año de prosperidad normalizada en la industria turística tras "el vertiginoso incremento de la demanda que siguió a la mayor crisis de la historia del turismo". En 2024 ha habido "un saludable crecimiento en un entorno normalizado". "Nos sentimos muy cómodos para seguir optimizando nuestra gestión y creando valor", ha añadido.