La historia de la perla cultivada nace en el siglo XIX, en Japón. Y la de Majorica nace en 1890, gracias al saber técnico y a la visión del ingeniero y empresario alemán Eduard Hugo Heusch, quien previamente había emigrado a Francia para trabajar en un proceso de fabricación de perlas artificiales. La empresa que Heusch había creado entonces en París la trasladaría poco después a la localidad mallorquina de Manacor.
Según puede leerse hoy en la página web oficial de Majorica, las razones de esta reubicación fueron estratégicas. "Además de la necesidad de estar cerca del mar, Heusch también reconocía y exigía la habilidad de los trabajadores de la región, específicamente de los artesanos, los sopladores de opalina y la destreza de las manos de las mujeres que se encargaban de forrar los collares", explica la citada web.

"La decisión de mudarse a nuestra isla representa un momento significativo dentro de la historia de nuestra empresa, ya que fue cuando comenzó a producir lo que él llamó la perla 'Majorica': estableció el negocio y al mismo tiempo cimentó la relación entre nuestra isla y las perlas artificiales", prosigue el texto, que también recuerda que "la patente de la familia fundadora expiró en 1948, lo que motivó la apertura y establecimiento de otras empresas manufactureras".
CONTINUAS INNOVACIONES
Ya desde sus inicios, Majorica fue una empresa pionera, implantando por ejemplo controles de calidad o abriendo una tienda en Nueva York en la segunda década del siglo pasado. Posteriormente, en los años veinte, llegaría la apertura de una nueva fábrica en Manacor. La compañía no dejaba de crecer y prueba de ello es que antes de llegar al ecuador de esa centuria tendría lugar la producción del collar un millón. Ya en los años cincuenta, Majorica aplicaría una nueva fórmula para hacer perlas, aún mejor que la precedente. Dos décadas después, coincidiendo con el boom turístico, se enseñaba la fábrica a turistas y visitantes. Y en 1990 llega el primer centenario.
Otros hitos a reseñar, ya en el presente siglo, son que en 2005 Majorica abre una nueva fábrica en Manacor y que en 2015 la empresa cumple sus primeros 125 años. Finalmente, en 2021, Majorica es adquirida por Majolaperla, lo que garantiza su continuidad. Según explica a mallorcadiario.com el director general de Majorica, Didier Grupposo, afronta este nuevo reto "con una triple energía". La primera es "saber la motivación e implicación de todos los equipos de la empresa", la segunda es "tener el apoyo ilusionado del propietario" y la tercera es "poder, por fin, impulsar una nueva Majorica". Como él mismo reconoce, se trata de "mucha energía para un reto ambicioso".

Precisamente, un punto de inflexión en esta recién iniciada etapa fue la convención que se celebró el pasado mes de octubre en Mallorca, que Grupposo califica como "todo un éxito". El primer día de la citada convención permitió integrar a todos los equipos. "¡Qué ilusión ver a una vendedora nuestra del Corte Inglés de Bilbao compartir tiempo con un joyero de nuestros talleres y un contable!", recuerda con emoción el director general de Majorica. El segundo día de aquel encuentro se pudieron compartir "todos los avances" que se están realizando desde los distintos departamentos de la compañía. Y como colofón se presentó la nueva campaña, 'Classic meets everyone', con su anuncio televisivo.
ESENCIA MALLORQUINA
Grupposo recalca que la nueva Majorica adquirida por Majolaperla mantendrá la esencia de la centenaria empresa mallorquina. "Considerando que en la esencia de Majorica encontramos su vínculo con Mallorca, al reconocimiento mundial por su perla, no hay duda de que la nueva Majorica se quiere apoyar en este ADN", afirma. Cabe recordar que todas sus perlas se producen íntegramente en Mallorca y que cuentan con una garantía de 10 años.
Majorica seguirá centrada en las perlas, pero sin renunciar a posibles nuevos productos. "Existe una ecuación entre el consumidor y nuestra marca, que es la de Majorica igual a perlas", recuerda el director general de la empresa, para añadir: "Saquémosle el mayor partido". En cualquier caso, ello no quiere decir que todo el futuro pase únicamente por las perlas, "pero gran parte sí, sin duda".

Por lo que respecta al mantenimiento de la actual plantilla, de más de doscientos trabajadores, Grupposo indica que "en la medida que vaya creciendo nuestro negocio, tendremos que ampliar nuestra plantilla con nuevos talentos". En cuanto a la continuidad de las tiendas que hay en Manacor y en Palma, su permanencia está asegurada. "Gracias a nuestras tiendas propias, tenemos el contacto directo con nuestros clientes. No queremos perder este vínculo", confirma.
EJES ESTRATÉGICOS
Preguntado sobre cuáles serán los ejes estratégicos de la marca Majorica a partir de ahora, explica que para 2023 se han fijado el objetivo de superar la facturación del 2019. "No pasa por hacer lo de siempre, sino por potenciar canales de venta, como son el mercado internacional y el canal online", especifica. En esa misma línea, avanza que "el crecimiento de ventas tiene que venir acompañado de una consolidación de nuestra capacidad productiva".
A diferencia de lo que ha ocurrido en otros ámbitos económicos, el sector de la fabricación de perlas no ha sido un ámbito en el que haya habido grandes cambios en estos últimos años. "Es un sector bastante atónico, donde entran y salen pocos nuevos actores. ¡Mientras no haya criptoperlas!", ironiza Grupposo a continuación, reconociendo que "igualmente, uno no puede dormirse, hay que seguir innovando".
"Miramos el futuro con ambición e ilusión. Tenemos mucho potencial, ahora vamos a sacar lo mejor de Majorica", sintetiza a modo de resumen. La centenaria historia que se inició con brillantez a finales del siglo XIX y continuó con destacadas innovaciones en el siglo XX, prosigue con confianza y con fuerza en este primer tercio del siglo XXI.
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