Dos mallorquinas desafían al frío y permanecen en huelga de hambre desde el lunes frente a la Fiscalía General del Estado, en Madrid. Inés Muñoz y Francisca Juan, presidenta y vicepresidenta de la Asociación Infancias Robadas de las Islas Baleares, denuncian oscurantismo y mala praxis en los procesos de tutela de menores del IMAS (el Institut Mallorquí d'Afers Socials dependiente del Consell de Mallorca). Muñoz se manifiesta junto a madres de otros puntos del país y miembros de otras asociaciones. Piden a la Fiscalía General del Estado y de las fiscalías de las comunidades autónomas que investiguen lo que consideran decisiones arbitrarias. Creen que deben ser los jueces y no los técnicos los que decidan en primera instancia la tutela de los menores.
En declaraciones a mallorcadiario.com, Muñoz insiste en la “modificación de la Ley de Menores para que sea la Justicia y no los técnicos los que contrasten la veracidad de los informes de las diferentes administraciones”. Apunta que es un problema que viene de lejos ya que “todos los partidos lo saben, incluso Podemos y los nuevos”.
La protesta se produce poco después de la fundación en Balears de la asociación Infancias Robadas ante la “imperiosa necesidad de un grupo de padres y madres, familiares biológicos y de vida, por dar claridad a las situaciones de desamparo de las que se sienten objeto por las acciones y/u omisiones de las administraciones públicas, en especial en las situaciones que dan origen a lo que denominan “situación de desamparo y/o de riesgo”. Muñoz formó parte durante cinco años de Infancia y Derechos y ahora se ha embarcado en esta nueva entidad en la que “además de madres hay otras personas sensibilizadas con nuestros problemas”.
DESARRAIGO DE LOS MENORES
Denuncian que cuando se declara el desamparo de un menor y se le aparta de su familia se producen casos de desarraigo. La mayoría de casos se corresponden con madres de pocos recursos económicos lo que lleva a que “tengan que solicitar un abogado de oficio. Para cuando llega al juicio puede haber pasado un año y ese niño se ha desarraigado de la familia”.
Muñoz explica que las madres tienen derecho a una visita semanal de una hora con sus hijos y todo, insiste, antes de que haya una sentencia judicial. “Un niño apartado de su familia sufre, está lejos de los suyos”.