
Navidades duras las que se le ha presentado a
Isabel Pantoja desde prisión. Y es que estas tan señaladas han estado marcadas por su ingreso en prisión el pasado mes de noviembre.
En la prisión de
Alcalá de Guadaíra en la que se encuentra cumpliendo condena la tonadillera, ha celebrado tanto la Nochebuena como la Nochevieja. Unos días muy señalados para haberlos pasado en familia.
Sin embargo, es quizás el Día de Reyes el que más le tiene que doler a Isabel Pantoja.
Por un motivo muy simple, no podrá ver la felicidad de sus dos nietos en este día muy emotivo para los pequeños de la casa. La llegada de los
Reyes Magos a las casas de los españoles y que posteriormente, los peques abran los
regalos que han pedido, son unos momentos irrepetibles.
Sonrisas que la cantante no podrá ver en sus nietos Francisco y Alberto. Sin embargo, la magia de la Navidad ha logrado que al menos, en la prisión de Alcalá de Guadaíra, hayan pasado los Reyes Magos. No sabemos si habrán ido cargados de carbón, aunque bromas aparte, esta visita trae ilusión a las presas.
Melchor, Gaspar y Baltarsar, acompañados de sus pajes, hicieron un alto en el camino y acudieron a hacerle una visita a las presas. No sabemos si Isabel Pantoja le habrá tocado algo, que seguro ques sí, aunque los Reyes Magos evitaron comentar que es lo que habría recibido la cantante de sus manos. Una visita que intenta alegrar como decimos estas amargas navidades para la cantante.