La legislación de la Unión Europea obliga a las navieras a reducir las emisiones de CO2 en un 40 por ciento para 2030. Los puertos de interés general de Baleares, gestionados por la Autoridad Portuaria de Baleares, están implementando conexiones eléctricas para ferris, pero no se contempla la electrificación de cruceros o megacruceros. La inversión de estas instalaciones será financiada en un 40% por la Unión Europea.
La legislación comunitaria está apretando las tuercas de forma clara a sectores que hasta la fecha habían visto sus exigencias en materia medioambiental algo relajadas.
Se pretende que las navieras reduzcan sus emisiones de CO2 en al menos un 40 por ciento para 2030. Para ello la Unión Europea obliga a incluir el transporte marítimo en el comercio de derecho de emisión a partir de 2024 y también, aunque a más largo plazo, a sustituir los combustibles fósiles.
La descarbonización del transporte marítimo debe avanzar, a fin de reducir el volumen de emisiones contaminantes a la atmósfera y ello también pasa porque los puertos apuesten por la electrificación y sean capaces de suministrar energía eléctrica a los barcos que están atracados, de forma que haya cero emisiones.
La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ya cuenta en el Puerto de Palma, concretamente en el muelle de Paraires, con una conexión a la red eléctrica terrestre, denominada cold ironing, para su uso por ferris amarrados a puerto. Se pueden conectar un ferri de potencia máxima de 1.600 kW (media tensión) y otro buque tipo fast ferry de 800 kW (baja tensión). Únicamente se está a la espera de licitar la prestación del servicio por parte de una operadora, por lo que en breve el cold ironing de Paraires podría entrar en servicio en pocos meses.
Lo mismo sucederá en el puerto de Alcúdia (muelles de Ponent), Ibiza (muelles del Botafoc) y Maó (Cós Nou). La puesta en servicio de estas instalaciones está prevista para el segundo semestre de 2024 y supondrá una inversión de 12,3 millones de euros, de los que la Unión Europea financiará el 40 por ciento.
Según ha podido saber mallorcadiario.com de fuentes de la APB, para la conexión eléctrica el sistema cuenta con 275 metros de líneas subterráneas de media tensión, un centro de transformación y una subestación elevadora de frecuencia en la zona de servicio del puerto de Palma.
En ningún caso se contempla la posibilidad de conectar a la red eléctrica a buques crucero o megacruceros.