Los precios aumentaron en Baleares el pasado noviembre un 3,6 por ciento en comparación con el mismo mes de 2022, una subida interanual que en el caso de los alimentos y bebidas no alcohólicas alcanzó el 9,7 por ciento.
En los once primeros meses del año, el índice de precios de consumo (IPC) en el archipiélago
ha crecido de media un 3,3 por ciento, con los
productos de alimentación como los más inflacionistas, con una subida acumulada del 8 por ciento.
De octubre a noviembre, el IPC balear se redujo un 0,7 por ciento e incluso cayeron levemente (0,2 por ciento) los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas. En lo que va de año, además de la alimentación, los precios han crecido más en hoteles, cafés y restaurantes (5,5 por ciento) y en el transporte (5,3 por ciento). El IPC solo ha bajado en la vivienda, con una caída del 5,1 por ciento, y en el grupo de productos de vestido y calzado, con una bajada del 0,6 por ciento.
A NIVEL NACIONAL
En el conjunto de España, la inflación se moderó 0,3 puntos en el mes de noviembre y la tasa se sitúa en el 3,2 por ciento, debido principalmente al abaratamiento de los carburantes y los paquetes turísticos, así como al mejor comportamiento de los alimentos, que suben un 9 por ciento, cinco décimas menos que en el mes anterior.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este jueves el dato de inflación adelantado hace dos semanas, así como el de la inflación subyacente (sin energía ni alimentos frescos), que se moderó 0,7 puntos y se situó en el 4,5 por ciento, la menor tasa desde abril del pasado año.
En la evolución del precio de los alimentos influye especialmente la bajada del pan, cereales, leche, huevos y queso, frente a las subidas del año anterior, y que la carne ha aumentado menos que en noviembre de 2022.