Vic, en declaraciones a mallorcadiario.com, asegura que el asunto "aunque se haya borrado de las paredes, va a quedar en la mente y en las redes sociales de muchísimos turistas" y lamenta que ésto ocurra "después de tanto trabajo y esfuerzo por parte de todos los empresarios, no solo los hoteleros, para convertir Palma en un gran destino, en sí mismo".
Para el hotelero, los mensajes tatuados en las paredes de Ciutat no hacen más que demostrar "el poco reconocimiento que tiene, espero, una minoría social sobre el sector del que se nutre toda la comunidad autónoma". Una minoría, que "bebe" de ciertos mensajes y decisiones lanzados desde el Ejecutivo balear.
LOS COMERCIANTES TAMBIÉN APUNTA A LA "GRAVEDAD" DE LAS PINTADAS
Por su parte, desde el sector del comercio coinciden también en la gravedad de este asunto aunque no creen que el mensaje turístico del Govern sea el responsable. "Son actos vandálicos de carácter individual, pero que hacen mucho daño al sector entero", explica Bernat Coll, presidente de PIMECO. De hecho Coll afirma que la política de este Ejecutivo es de equilibrar el calendario "y ello es positivo".
Coll defiende que cada uno "opine lo que quiera" pero que bajo ningún concepto "se exprese de este modo".