Cuando quedamos con algún amigo o alguna amiga para charlar y tomar un café, no suele ser habitual que la intensa actualidad política, judicial o incluso futbolística ocupe un excesivo espacio durante nuestro tiempo de agradable y empática conversación.
En realidad, cuando Beatriz o Gonzalo —nombres supuestos— nos llaman, es sobre todo para hablarnos con tristeza de su situación sentimental presente, que normalmente suele estar conformada por amores contrariados, contenidos, ocultos o imposibles.
Para intentar evitarles a Beatriz o a Gonzalo posibles nuevos sufrimientos futuros, procuramos hacerles ver entonces la poca viabilidad real de su soñada o deseada historia de amor. Sin embargo, ante cada observación o cada constatación por nuestra parte, solemos escuchar siempre de Beatriz o de Gonzalo un «sí, pero...» del todo irreductible e inasequible al desaliento.
Hace cinco años que no te llama. «Sí, pero a lo mejor es porque ha perdido mi número». No contesta casi nunca a tus mensajes por el móvil. «Sí, pero es porque es una persona muy ocupada». Si alguna vez te responde, lo hace sólo con monosílabos. «Sí, pero ya dijo Baltasar Gracián que lo bueno, si breve, dos veces bueno».
No le oigo hablar nunca de ti. «Sí, pero es porque quiere mantener su gran amor hacia mí en secreto». Ni siquiera te felicita por Navidad. «Sí, pero es porque ya sabes cómo son esas fiestas». Es posible que haya salido con otras personas. «Sí, pero de ser así, todas le habrán decepcionado».
Tiene en casa la trilogía de 50 sombras de Grey. «Sí, pero sé que en el fondo es una persona muy romántica». Acude con regularidad a una tienda de productos eróticos. «Sí, pero eso es sólo porque mantiene una buena amistad con su propietario». Siempre veo una sonrisa dibujada en su rostro. «Sí, pero es porque quiere disimular ante los demás su profunda desolación amorosa actual».
El otro día llevaba una piña invertida en el supermercado a las ocho de la tarde. «Sí, pero seguro que es porque le gusta mucho la fruta, como a Isabel Díaz Ayuso». Se ha inscrito en todas las aplicaciones de citas que hay en España e incluso en el extranjero. «Sí, pero eso es sólo porque hoy lo hace ya casi todo el mundo». Hace unos días se puso en contacto con First Dates. «Sí, pero seguramente lo hizo porque es muy fan de Carlos Sobera».
Nunca te ha dicho que te quería o que te amaba. «Sí, pero eso es porque es una persona muy tímida y pudorosa». Ni siquiera habéis llegado a quedar en persona, aunque fuera para tomar sólo un café. «Sí, pero eso es porque con el acelerado ritmo de vida actual, resulta muy difícil poder cuadrar agendas». Tal vez se vea ya muy mayor. «Sí, pero cuando finalmente se decida a salir conmigo, se dará cuenta de que el amor, como el entusiasmo o la melancolía, no tiene edad».
«Por cierto, Pep Maria, ¿y a ti cómo te va? Lo pregunto, porque nunca me hablas de tu vida afectiva y porque te veo muy solo». Sí, pero es sólo porque aún no se ha decidido a salir nunca conmigo ninguna femme fatale.