“En la época de la posverdad, nuestras controversias actuales expresan más la lealtad a una organización que el intercambio de ideas que busca el conocimiento común. Simulamos intercambiar ideas mientras luchamos por nuestras identidades grupales o tribales. Más información y comunicación no esclarecen el mundo por sí mismas. Y la transparencia tampoco lo hace clarividente. El conjunto de información por sí solo no engendra ninguna verdad." (Byung Chul Han, EN el enjambre")”. Estas reflexiones de un sabio y médico argentino, el Dr. Daniel Flichtentrei, me vienen al pelo sobre la polémica de los sindicatos de clase- Ccoo, Ugt-, la intersindical Stei y el Csif , presentes en la mesa del Empleado Público, sobre la insularidad o también llamada indemnización de residencia, que apenas se ha actualizado desde el 2007, en nuestra comunidad.
En esta mesa sólo, está presente Simebal, gracias a los grandes resultados que obtuvimos en las pasadas elecciones, pero no se integran otros sindicatos profesionales e independientes, - sin ningún link político-, - como Anpe , excelente sindicato de profesores y Satse, con masiva representación en el ámbito de la enfermería.
Contextualicemos: en esta mesa se han negociado dos grandes temas o cuestiones: la devolución de los recortes efectuados en 2020 y 2021 por Francina Armengol, gran aladid del relato de un gobierno centrado en el ciudadano, pero que masacró a todos los funcionarios con graves recortes en sus derechos, dejándole varios marronazos económicos al Govern de Marga Prohens , a saber: carrera profesional en el ámbito sanitario ( unos 160 millones de euros) , recortes 2020-2021 ( unos 170 millones ) , a los que añadir la resaca del túnel de Sóller y la indemnización a Khun .
El Govern de Marga Prohens , se ha comprometido a la devolución de los citados recortes y no ha recurrido la sentencia judicial en firme ( puesta por el Stei ) ya ha asumido la demanda de UGT , todavía sin sentencia y en un acto de responsabilidad ha aceptado , obras son amores y no buenas razones , señora Armengol-, el devolver a las familias de más de 50.000 funcionarios, expoliados por el anterior Govern, lo recortado en dos años.
Chapeau. Y gracias.
Bien y la segunda cuestión- gran iniciativa del actual Govern-, es la actualización de la famosa insularidad (no iba en el programa preelectoral del PP), en la cual ya desde el inicio todos los sindicatos de la mesa propusieron que fuera igual para todos los funcionarios, reconceptualizando el complemento, ya que hasta entonces y tal como se hace en Canarias y Ceuta y Melilla, se hace por categorías con cantidades asimétricas. Inicialmente, con gran sorpresa nuestra, incluso se pretendía que se absorbiera en el complemento de difícil cobertura, (Menorca, Ibiza y Formentera) que se habían puesto en marcha para captar y fidelizar médicos, enfermeros y profesores.
Ante semejante despropósito, discriminación y agravio Simebal, respondió con una gran campaña de activismo sindical, logrando que se desechase semejante ocurrencia.
Una vez parada dicha propuesta, en el cual los sindicatos que no representan a los médicos no dijeron ni mu, se puso encima de la mesa, con la connivencia de los sindicatos de clase, Stei y Csif, el que en los dos primeros años se igualarán todas las categorías, con las cantidades que cobran el grupo A1, quedando estos excluidos de este aumento.
Evidentemente ante esta discriminación, Simebal se opuso. ¿Porque razón se excluye al Grupo A1, de esta mejora? ¿Como es posible que el Govern del PP, tome esta decisión injusta y penalizadora contra los profesionales del ámbito sanitario, docente y de la administración?
Admitámoslo, todos somos iguales a los ojos de Dios, pero la cualificación, la responsabilidad y los requisitos de acceso, tras un curriculum formativo muy exigente y la formación continuada acreditada, debe de reconocer y valorar, máximo cuando tenemos que captar y fidelizar médicos. Eso lo entienden muy bien en Canarias, Ceuta y Melilla y por eso lo mantienen por categorías.
Simebal siempre ha mantenido su oposición inicial, a pesar de ciertas propuestas menos penalizadoras para el grupo A1, y ha expresado de forma categórica que no votaría el acuerdo. Ahí están las actas.
¿Cuál es nuestra propuesta ?: Podemos empatizar aunque no compartimos que no se reconozcan las diferentes categorías, pero en ningún caso aceptaremos, - aunque todos los sindicatos lo apoyen-, que se discrimine al grupo A1 de la mejora y se retrase en el tiempo, igual que el resto de los trabajadores (por cierto curiosa esquizofrenia, se iguala la indemnización de residencia para todos pero a la hora de aplicarla, nosotros no somos igual, que el resto de los trabajadores.). Es decir, para lo malo todos son iguales, pero para lo bueno, os jodeis.
Toma lucha de clases. Ni Marx en sus buenos tiempos.
Y por último he aquí nuestra propuesta, por cierto mucho mejor que la que han planteado los otros sindicatos: para el 2026, equiparación en el 50% con Canarias y el resto el 2027. Y el próximo paso a partir del 2028, equiparación con los trienios de las citadas islas, y el 2029 equiparación con Ceuta y Melilla.
Es decir juguemos a lo grande.
Ya para acabar, comentar el relato manipulador, buscando chivos expiatorios ( muy recurrente en cierto ámbito político, situado en un extremo de la curva de Gauss, con el cual algunas organizaciones sindicales tienen fuertes conexiones) en el cual se hace a los médicos y a los profesores, culpables de la guerra de Ucrania y de haber influido en el Govern ,para que se haya replanteado, las citas negociaciones.
Una vez más el dato mata al relato.
El Govern ha actuado de forma prudente, porque se ha dado cuenta del agravio y de la discriminación injusta que se hace con los profesionales del grupo A1, que por cierto es a los que hay que captar y fidelizar, con una insularidad justa e incentivadora.
Sra Prohens, la felicito por recuperar derechos de los funcionarios, por asumir los recortazos de su predecesora y por poner en marcha iniciativas como los puestos de difícil cobertura.
Ahora bien no piense que este agradecimiento será compartido por otras organizaciones sindicales, que se callaron cuando la Sra. Armengol, perpetró los recortes con planificación premeditada, contra los 50.000 funcionarios y ahora le reclaman una indemnización de residencia que excluye al casi 50% de los trabajadores que somos garantes y responsables del estado de bienestar.
No nos lo merecemos y le pido que no sea cómplice de unas organizaciones sindicales, que por que no tienen representación en el colectivo médico, resucitan la lucha de clase y los epítetos de “clasistas y privilegiados”, cuando solo es talento, dedicación y mucho trabajo, los referentes de nuestra trayectoria profesional.
De esto va nuestra singularidad y por eso lucharemos.
Ya saben en victoria transitoria porque nunca hemos estado en doma.