Las madres mallorquinas en huelga de hambre en Madrid han cesado en su protesta tras ser recibidas por Julián Sánchez Melgar, el fiscal general del Estado, objetivo que se habían marcado. Se habían concentrado desde el lunes a las puertas de la Fiscalía desafiando a las bajas temperaturas junto a compañeras de otros puntos del país. Denunciaban oscurantismo y mala praxis en los procesos de tutela de menores. En el caso de Mallorca dicha competencia recae en el IMAS (Institut Mallorquí d'Afers Socials) del Consell. Piden que se investiguen presuntas irregularidades y que sean los jueces y no los técnicos del IMAS los que decidan en primera instancia la tutela de los menores. Aseguran que el fiscal general “ se ha comprometido a estudiar y a investigar las reivindicaciones” planteadas.
Las mujeres, entre las que se encuentran la presidenta y vicepresidenta de la asociación balear Infancias Robadas, Inés Muñoz y Francisca Juan han puesto en conocimiento del ministerio fiscal posibles irregularidades en materia de tutelas de menores, como la falta de transparencia y garantías en los informes que elabora la administración pública, los prejuicios entorno a situaciones de vulnerabilidad o violencia de género y la situación en la que se encuentran centros de menores tutelados y que aseguran han sido denunciados por defensores del pueblo de varias comunidades autónomas.
Anuncian que la asociación Infancias Robadas, que ha apoyado la protesta convocada por la Asociación Nacional del Menor Gitano, “continuará su lucha por la defensa de los niños y niñas tutelados y seguirá presentando denuncias y visibilizando las problemáticas alrededor de las tutelas de menores”.