En el año 1240 el papa Gregorio IX autorizó al primer obispo de Mallorca, Ramon de Torrella, para que instituyese el cabildo con canónigos y dignidades. Desde entonces, el Cabildo Catedral se ha convertido en el colegio de sacerdotes al que corresponde celebrar con solemnidad el culto litúrgico y cumplir, a la vez, los oficios que por el Derecho o por el Obispo diocesano le sean encomendados.
Una de las principales funciones del Cabildo es promover la Catedral como sede del magisterio del Obispo y como signo de la unidad en la fe de los creyentes. Otras de sus funciones son promover la evangelización de la sociedad mallorquina, fomentar la predicación del Evangelio, promover la expresión cultural de la fe en la sociedad y atender pastoralmente a los visitantes y turistas, entre otros.
El Cabildo está formado por dos departamentos, constituidos a su vez por diferentes áreas, al frente de las cuales se sitúan canónigos, según consta en el organigrama.