Tensa sesión de control al Govern en el Parlament. Cruce de acusaciones y reproches ásperos entre los partidos de izquierdas y el Govern del PP a cuenta de los asuntos acostumbrados (desaparición de la Oficina Anticorrupción, transformación de la Comisión Balear de Medio Ambiente, regularización de construcciones ilegales en suelo rústico que hayan prescrito, etc.) a los que hay que sumar el supuesto agroturismo ilegal del director general de Coordinación y Transparencia del Govern, Jaume Porsell.
La oposición no ha perdido ocasión de fustigar al Govern con un asunto espinoso revelado por la prensa. El portavoz socialista, Iago Negueruela, ha acusado a la propia presidenta, Marga Prohens, de acudir a sitios ilegales, en alusión a la d, que califica de fiesta de inauguración, aunque Prohens se defiende diciendo que no se trataba de una fiesta privada y no de una inauguración.
La presidenta Prohens ha asegurado que si alguien consigue demostrar que Porsell “ha facturado un solo euro o ha acogido un solo turista”, ella misma lo cesará inmediatamente. Y ha defendido al alto cargo andritxol negando que sea administrador de la sociedad propietaria del establecimiento en proceso de lograr las autorizaciones pertinentes desde el 1 de agosto de 2023. “No tiene ninguna actividad a la espera de disponer de todos los permisos”, ha garantizado la líder del PP.
Y lejos de amilanarse, Prohens ha contratacado acusando a PSOE, Més per Mallorca y Podemos, acusando a la izquierda de convertir la cámara en “el Parlament del fango”. “Se han dado más explicaciones sobre este establecimiento que sobre la compra de casi 4 millones de euros en mascarillas por parte de su Govern”, ha respondido. Y para que se les quitasen las ganas, también ha sacado a la palestra las copas de Francina Armengol y otros miembros de su Govern en el Hat Bar y las menores tuteladas víctimas de abusos sexuales. “Han pasado diez meses y no tienen nada para criticar la gestión de este Govern”.
La oposición de izquierdas ha llegado a comparar, en varias ocasiones, al actual Ejecutivo con el “peor PP de Jaume Matas”. Y el PP se defiende diciendo que no aceptará lecciones de honestidad y buen gobierno a quienes compraron mascarillas ‘fake’ a la trama de Koldo y el exministro José Luis Ábalos.