El Ayuntamiento tenía previsto la tala de los cinco árboles a primera hora de este martes debido a problemas de salud y mal estado. Sin embargo, las movilizaciones de los vecinos han han conseguido paralizar el derribo que iba a ser efectuado por los técnicos de Emaya.
La Asociación Balear del Árbol, y según ha informado su abogado, Juan Alemany , había solicitado la adopción de una medida cautelarísimapara frenar la resolución que autorizaba la tala de estos árboles. Finalmene ha sido estimada, protegiendo los ejemplares.
Una magistrada ha dictado un auto ordenando la suspensión inmediata en base al artículo 135 de la Ley de Jurisdicción Contencioso-Administrativa, que permite al juez adoptar medidas cautelares sin escuchar a la parte contraria cuando se alegan circunstancias de especial urgencia.
Asimismo, la jueza concede un plazo de tres días al Ayuntamiento de Palma para que presente alegaciones. Es importante destacar que contra esta resolución no cabe recurso alguno.
Desde el Ayuntamiento de Palma han expresado "máximo respeto" a la decisión judicial, aunque recuerdan que esta no responde a la decisión técnica del consistorio, sino a "motivos de seguridad".
Emaya ya había decidido por decisión propia paralizar la tala de los cinco árboles, vallando la zona y "garantizando la seguridad de los vidandantes" y que se ha programado una próxima reunión con las asociaciones de vecinos y entidades ecologistas para llegar a un acuerdo.