
Durante todo el año 2013 un total de 487 buques de crucero recalaron en el Puerto de Palma, lo que supone un 18,20% de incremento con respecto al año 2012, cuando se produjeron 412 escalas. Solo en el mes de diciembre pasado atracaron en el puerto 14 buques, frente a los 8 cruceros que visitaron la ciudad en el año anterior. Estas excepcionales cifras suponen un récord absoluto en cuanto al número de cruceristas que han desembarcado en Palma, un sector del mercado turístico del que Mallorca carecía y que ha logrado situar a Palma como uno de los principales atractivos turísticos del Mediterráneo en este segmento del turismo de cruceros.
Este constante aumento de cruceros que recalan en Palma y el incremento exponencial de cruceristas que visitan la capital en el último año se ha debido,
según apuntan fuentes del Govern, a la apertura de los comercios en el centro de Palma que fue puesta en marcha en abril del año 2012. Esta apertura de los establecimientos comerciales fue una demanda persistente por parte de touroperadores y turistas, ya que anteriormente la ciudad parecía estar completamente cerrada en domingo y carente de toda actividad. El Govern entendió la importancia de este sector y aprobó la declaración de Zona de Gran Afluencia Turística del centro de Palma para permitir la actividad comercial en domingo. Esta actividad ha supuesto un destacable impulso a la reactivación económica y a la creación de empleo.
A pesar de que en un primer momento las organizaciones del pequeño y mediano comercio como
Pimeco y Afedeco se mostraron contrarias a la medida, poco a poco un mayor número de comerciantes han ido incorporándose a la lista de los establecimientos que deciden abrir en domingo.
Actualmente la actividad comercial en domingo en el casco antiguo de Palma y en las principales arterias comerciales es perceptible a simple vista y de ella se han beneficiado los negocios de restauración y principalmente las terrazas autorizadas en el último año por parte del Ajuntament de Palma.