Un hombre de 35 años acusado de retener y agredir a una mujer que se negó a mantener relaciones sexuales con él en Palma ha asegurado este lunes en el juicio en la Audiencia de Palma que la invitó a irse de su piso durante una discusión.
El acusado, que sólo ha contestado a las preguntas de su abogada, ha explicado al tribunal de la sección segunda de la Audiencia que la madrugada de los hechos, en septiembre de 2019, no cerró la puerta de su piso con llave ni impidió que la mujer pudiera salir del domicilio.
La Fiscalía solicita cinco años de prisión para el acusado, de nacionalidad sueca, por detención ilegal y lesiones leves y reclama que indemnice a la víctima, una joven brasileña, con 1.250 euros.
Durante su declaración, el hombre ha relatado que conoció a la mujer en un bar de copas de Palma y que, tras bailar juntos y besarse, ella aceptó ir a su piso, que se encontraba cerca del local.
Ha comentado que ya en la vivienda, la joven “cambió” su actitud y que parecía que ya no quería mantener relaciones sexuales con él, por lo que se enfadó e iniciaron una discusión. Ha añadido que le abrió la puerta y la invitó a irse, aunque ella se quedó discutiendo.
El acusado ha reconocido que esa madrugada estaba “triste” porque acababa de terminar una relación sentimental y que había consumido alcohol y cocaína. También ha dicho que está “avergonzado” por lo que dijo a la chica durante la discusión, pero ha negado que la retuviera y la agrediera.
ELLA: "ME LLAMÓ PUTA POR EL HECHO DE SER BRASILEÑA"
Por su parte, la joven denunciante, que ha negado haberse besado con el acusado en el bar, ha lamentado durante el interrogatorio la “crueldad” de los golpes que le propinó
tras rechazar mantener relaciones con él: “Pensé que iba a morir o a perder la consciencia”.
La presunta víctima ha dicho que le molestó que
no la dejase salir del piso, que le quitase el teléfono móvil con el que ella amenazó con llamar a la Policía y que la llamase
“puta” por el hecho de ser brasileña: “Nunca he visto tanto odio en los ojos de una persona”.
La mujer ha asegurado ante el tribunal que en ningún momento él la invitó a irse y que
gritó por la ventana durante la discusión para llamar la atención de los vecinos porque, según su versión, el acusado estaba enfadado y le
impedía salir de la vivienda.