El joven ha explicado que iba de copiloto en un coche cuando se cruzaron con el vehículo de la mujer, que les llamó la atención porque llevaba un fuerte impacto en uno de sus lados, así como una luz fundida. Unos metros más adelante vieron a las amigas de la víctima y a la joven en el suelo, y, dado que otras personas ya las estaban auxiliando, decidieron perseguir el coche que se habían cruzado, asumiendo que era el responsable del accidente. "Le comenté a mi compañero: Ése coche se acaba de llevar algo por delante", ha narrado.
Encontraron el coche de la mujer detenido en un parque de Sa Ràpita, y a la mujer comprobando los desperfectos del vehículo. Al apercibirse de que la conductora se dirigía al volante, uno de los testigos se bajó de su vehículo para impedir que huyera, y el otro regresó al lugar del accidente. El primero le quitó las llaves del contacto para evitar que escapara, y la retuvo hasta que llegó su amigo con la Guardia Civil.
El testigo ha mantenido que ella le preguntó, en castellano, que qué había pasado, y que en todo momento le habló en español. Esto contradice la versión de la defensa, que asegura que la mujer no entiende español, por lo que impugna la prueba de etilometría alegando que no se le informó de sus derechos. Sin embargo, el joven ha sostenido que ella no sólo le entendió, sino que incluso la oyó hablar por teléfono con otra persona en español.
Igualmente, el declarante ha asegurado que, cuando dieron alcance a la mujer, ésta presentaba claros síntomas de embriaguez. "Olía a alcohol y casi no se aguantaba de pie", ha declarado. Él le informó de que se había "llevado por delante a una niña", pero eso no provocó "ninguna reacción", en la mujer.
Los dos testigos han reconocido a la acusada como la persona a la que retuvieron.
La madre de Paula: "El juicio nos obliga a volver al minuto cero"
Por su parte, los padres y el hermano de la menor fallecida han comparecido también como testigos y han explicado que desde el accidente están en tratamiento psicológico y que les está costando mucho rehacer sus vidas. "Cada vez que intento dormir, oigo la llamada de las niñas que me avisaron esa noche", ha contado el padre.
El hermano de la víctima ha explicado que acababan de hacerle fijo en su empleo y que fue despedido como consecuencia de su situación de baja laboral. La familia también ha apuntado que el juicio les obliga a revivir esta situación. "Hace que vuelvas al minuto cero", ha señalado la madre.
Los padres y la hermana de la víctima han tenido que abandonar la sala en el momento en el que el guardia civil que se personó en el lugar del accidente explicaba cómo encontraron a la víctima. El agente y su compañero iniciaron las maniobras de reanimación, pero fue en vano.
Una conductora que auxilió al grupo de menores ha contado que la víctima tenía mucha sangre en la cabeza y que sus amigos estaban llamando al 112, Sin embargo, "estaban muy nerviosos" y dando "indicaciones confusas", por lo que tomó ella el teléfono para hablar con emergencias. "Yo no soy médico, pero me parecía que estaban tomando el pulso incorrectamente, detectaban su propio pulso, y le decían al 112 que tenía pulso. Y yo creo que en ese momento la chica ya no tenía pulso", ha dicho.
Esta mujer oyó a un hombre que se personó en el lugar, que parecía conocido de la acusada, comentar que la conductora "tiene el carnet retirado", que no era la primera vez que le ocurría y que "ahora ya sabe lo que le toca". La testigo también recogió restos de un retrovisor que entregó a la Guardia Civil.
Otra conductora ha contado que se cruzó con un coche oscuro, como el de la acusada, haciendo eses y a gran velocidad, y que eso le obligó a realizar una maniobra brusca para evitar chocar porque invadió su carril
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