El piloto mallorquín dejará Ducati al término de la presente temporada para iniciar una nueva etapa, junto a Marc Márquez, en el equipo Repsol Honda.
"A partir de 2019, Jorge Lorenzo pilotará una Honda RC213V de fábrica junto al cuatro veces campeón del mundo de MotoGP, Marc Márquez: dos grandes campeones con un enorme talento y grandes expectativas, que harán más fuerte al equipo Repsol Honda y contribuirán al desarrollo de HRC", ha anunciado Honda Racing Corporation en un comunicado.
De este modo, y tal y como sonaba con fuerza en los medios tras el anuncio el martes de la no continuidad de Dani Pedrosa en el equipo, el piloto balear, de 31 años, fue finalmente el elegido para compartir 'box' con el de Cervera, por lo que la prestigiosa fábrica japonesa reúne un total de once títulos mundiales en los dos próximos años, seis del ilerdense, cuatro de ellos en la categoría 'reina', y cinco del mallorquín, tres en MotoGP.
Lorenzo dejará Ducati, por quien fichó por dos campañas, a final de esta campaña después de no conseguir regularidad con la Desmosedici de la marca italiana, que apostó por él tras su exitoso paso por Yamaha con la que dio el salto a MotoGP y conquistó sus tres coronas mundiales (2010, 2012 y 2015) y ya compartió 'box' con otro campeón mundial como Valentino Rossi.
Sin embargo, el piloto español no consiguió hacerse del todo a la moto de la fábrica de Borgo Panigale y le costó conseguir resultados, por lo que su continuidad estaba en duda. Suzuki, primero, y la posibilidad de pilotar una moto 'satélite' de Yamaha, parecían las opciones más serias, pero finalmente se ha decantado por un equipo fuerte como el Repsol Honda, justo apenas tres días después de conseguir su primera victoria con Ducati en el Gran Premio de Italia.
Tres podios en 2017 completan su currículum hasta ahora como compañero de Andrea Dovizioso y ahora habrá que ver quien ocupa el hueco dejado por el balear, siempre rápido y con un estilo muy definido que tendrá que ajustar ahora a la RC213V de Honda donde compartirá galones con un Márquez.
Con el catalán tiene una relación cordial, aunque también vivió algún pique en la pista como los que tuvieron en 2013, primer año del actual campeón en MotoGP, en el Gran Premio de España o en el Gran Premio de Malasia. "Prefiero no comentar nada de a última curva porque estoy en caliente y sería muy negativo", señaló Lorenzo tras el adelantamiento sufrido en Jerez de la Frontera a manos del ilerdense, que se llevó el triunfo.