El departamento de Iago Negueruela ha actuado correctamente al resolver la inspección laboral que ha concluido con la incorporación como fijos de ocho trabajadores de IB3 que llevaban años contratados como falsos autónomos.
La resolución, comunicada a la dirección de la radiotelevisión pública la semana pasada y recogida por mallorcadiario.com este martes, afecta a personal técnico, administrativo y hasta jefes de departamento que han venido renovando su relación irregular con IB3 durante al menos cuatro años. Este es el periodo por el que, ahora, la televisión pública deberá abonar las correspondientes cotizaciones a la Seguridad Social. Alguna renovación de esta situación irregular se había producido hace apenas dos meses.
La Conselleria de Treball mantiene un año más su campaña contra el fraude laboral. En los tres últimos años, las inspecciones han permitido mejorar las condiciones laborales de más de 16.000 personas en toda la comunidad.
En la actual campaña hay movilizados un total de 86 inspectores que, para esta ocasión, no han tenido que ir muy lejos; no ha hecho falta destapar la accion de empresarios explotadores que atentan contra los derechos de los trabajadores. Ha bastado con atender las denuncias procedentes de trabajadores de una de las principales empresas públicas dependientes del propio Govern.
Las empresas públicas deben ser las primeras en dar ejemplo de buena gestión y no tolerar situaciones laborales irregulares o manifiestamente fraudulentas. En el caso de IB3, es probable que este asunto llegue al Parlament y que sus gestores tengan que dar explicaciones de un episodio que abunda en la cuestionable gestión laboral de la televisión publica.
En este sentido, el propio comité de empresa, hace unos meses y por primera vez en los 14 años de vida de IB3, hizo público un comunicado denunciando el pésimo clima laboral; las productoras contratadas por la radiotelevisión pública han denunciado precariedad, y el propio ente estudia cómo hacer posible la incorporación de la plantilla de informativos, actualmente contratados por una productora, para dar respuesta al modelo que defiende la dirección. Ahora, la contratación de falsos autónomos ha añadido un eslabón más a la cuestionada gestión laboral de IB3, un episodio sonrojante en el que Treball ha conseguido velar por la seguridad y los derechos de los trabajadores.