IB3 pagó a la consultora Price Waterhouse Coopers (PWC) un total de 17.500 euros por el informe que analizó las consecuencias de convertir en personal propio todos los trabajadores que actualmente están contratados por empresas externas. El documento concluye que la radiotelevisión pública debería pagar 2,46 millones de euros adicionales cada año si optase por asumir como trabajadores propios todos aquellos que actualmente lo hacen a través de subcontratas.
Según ha podido saber mallorcadiario.com, el trabajo se contrató a PWC en enero de 2018 mediante un contrato menor (de cuantía inferior a los 18.000 euros). Esta circunstancia permitió a IB3 eludir lo que habría sido una licitación abierta a la concurrencia de otras consultoras, por lo que pudo encárgárselo directamente a Price. Tres meses después, en abril, el director general de IB3, Andreu Manresa, informó en el Parlament sobre la contratación del citado informe.
El documento final se elaboró a través de un trabajo desarrollado durante varios meses, teniendo en cuenta las características legales del ente público y las condiciones de las subcontratas que actualmente trabajan para IB3, principalmente la de informativos, que produce los espacios de noticias de la radiotelevisión pública. Esta contrata está adjudicada actualmente a Liquid Media (Grupo Mediapro), que aporta en torno a 200 trabajadores, material técnico y vehículos.
COSTES EXTRAS
Según el informe definitivo, que dio a conocer mallorcadiario.com el pasado viernes, el coste de convertir a todo el personal de las subcontratas en empleados públicos directamente contratados por IB3 supondría pasar de los 11,8 millones actuales a los 14,3, únicamente para 2019, sin tener en cuenta posteriores revisiones anuales. IB3 pasaría de un centenar de trabajadores propios a casi 450. Price añade que la operación conllevaría, además, costes adicionales en departamentos administrativos y de recursos, en inversiones de material o en nuevas contrataciones derivadas de la equiparación de turnos.
El director general de IB3, Andreu Manresa, se había comprometido a analizar la posibilidad de internalizar el personal subcontratado, pero antes optó por encargar un informe externo que analizase los costes de la operación y dejar que el asunto lo decidan los responsables políticos.