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'Mientras venga turismo de borrachera habrá hurtos'
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"Mientras venga turismo de borrachera habrá hurtos"

Por Cristina Suárez
lunes 29 de agosto de 2022, 12:49h

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El inspector Julio Lizcano está al frente del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) de la Policía Nacional que cubre, fundamentalmente, Playa de Palma durante la franja nocturna. Acaba agosto y toca hacer balance de una temporada en la que los hurtos han sido constantes. Y las detenciones in fraganti, también: récord absoluto respecto a años anteriores. La gran novedad este verano ha sido la ausencia de bandas rumanas que Lizcano atribuye a la Operación Transilvania del año pasado. Los que no se han ido -y de hecho, han aumentado su presencia- son los argelinos.

¿La noche es muy diferente al día en Playa de Palma?

Mucho. Los hurtos suben. De día se dan pero por la noche suben porque las víctimas van alcoholizadas. Los turistos empiezan a beber a las seis de la tarde y llegan a la madrugada ebrios e inconscientes.

¿Qué cifras maneja?

Desde junio, que comenzó operativo, registramos de media unas 40-50 detenciones y todas in fraganti. Actúan, principalmente, en la playa mientras la víctima está en el agua o durmiendo o despistados en las hamacas.

Los hurtos han sido los grandes protagonistas...

Sí, este año apenas hemos tenido reyertas o peleas que, además, se disuelven rápidamente con la presencia policial. En cuanto al menudeo también ha disminuido respecto a otros años.

¿Qué es exactamente un hurto?

Es aquel delito por el que una persona se apodera de un bien ajeno sin el consentimiento del propietario, pero lo hace sin fuerza ni violencia ni intimidación. Hay dos niveles: delito leve o grave. El leve es cuando el valor de los efectos sustraídos no llega a 400 euros, con lo que no procede la detención. Simplemente se le intervienen los objetos y se emite oficio a la autoridad judicial para que lo citen, excepto cuando el sujeto no tenga domicilio conocido que ahí sí quedaría detenido.

Luego están los hurtos graves, que son aquellos en los que lo sustraído supera los 400 euros. Son los más abundantes ya que casi todos los turistas suelen llevar encima un móvil de alta gama y mucho dinero en efectivo. En este caso, además de arrestarlos, les intervenimos los efectos y el dinero para que quede ingresado en la cuenta de depósitos judiciales.

¿Representa un gran problema el "carrusel" de detenciones ante delitos leves?

Sí, es un problema. Hay que detener varias veces a la misma persona para que, desde el Grupo de Investigación de la Comisaría de Playa, se solicite una orden de alejamiento de la zona. Así evitamos que esa persona siga delinquiendo, al menos, en Playa de Palma.

¿Y cumplen?

Normalmente sí. Tengo un caso concreto de un hombre que ayudaba a otros a meterse en este mundillo. Él nos conocía a todos los policías así que necesitaba de otros. Les iba avisando y formando. Sin embargo, gracias a esa orden de alejamiento conseguimos que no volviese.

¿No se le podría considerar grupo criminal?

Si la orden de alejamiento no hubiera sido suficiente, o no se hubiese concedido por parte del juez, el siguiente paso era acusarle de algo como grupo criminal. Porque, de hecho, operaba así y cumplía con todos los requisitos para ser considerado como tal, aunque habría que haber desarrollado una investigación más profunda.

¿Eso es lo habitual? ¿Qué se organicen?

Suelen ir en pareja. Uno se queda en el muro vigilando y controlando y otro se va moviendo y reptando por la arena y por las hamacas. Como cada año van cayendo por nuestra presión, se dedican a captar a otros para que roben por ellos. Un caso reciente, el de un varón de la Península que estaba en Mallorca para supuestamente trabajar en un hotel pero que al final contactó con este hombre y se dedicó a los hurtos.

¿Cómo roban?

Sin grandes estrategias: directamente a la víctima, que está dormido o totalmente borracho, o si están en el agua, se acercan paseando, se agachan y se lo llevan. No hay que emplear ninguna violencia, no hay ni siquiera que rajar bolsos.

La cuestión es que es muy fácil robar al descuido, piense que las víctimas son turistas totalmente ebrios que, en vez de irse al hotel, se van a dormir a una hamaca o se meten al agua y dejan todo en la arena. Pasa un oportunista o un reptador y adiós.

Lo que sí me gustaría reseñar acerca de nuestra labor - que implica un plus de cara al turista-es que realizamos denuncias in situ, es decir, le ahorramos el desplazamiento a la comisaría para interponer denuncia y les devolvemos los efectos al momento.

Una vez con el botín, ¿hacia dónde huyen?

Normalmente regresan a sus domicilios, bien en Palma o bien en el Arenal de Llucmajor, que ya es demarcación de Guardia Civil. Se escabullen hacia segunda línea y de ahí, a casa.

¿Existe un perfil?

Fundamentalmente hablamos de hombres, de entre 30 y 40 años, y de nacionalidad argelina y marroquí, además de españoles. También rumanos, aunque este año casi no hay. Se ha notado los efectos de la Operación Transilvania del año pasado y de una que hizo la Comisaría Centro a inicios de este verano.

Dice que hay menos carteristas rumanos actuando por la zona. Se nota también en el modus operando.

Sí, digamos que son más finos en la técnica, actúan no tanto en la playa sino en las aglomeraciones de las discotecas, así que son más difíciles de detectar. Además, suelen actuar hombres y mujeres y también de día en la zona de la Catedral cuando llegaban cruceristas. Pero como digo, este verano ha habido un descenso considerable.

¿Han sacado más agentes de paisano respecto a otros años?

Este año tenemos dos o tres parejas, que se apoyan en la unidad de motos y coches. Para ellos, el apoyo de los compañeros uniformados es fundamental por seguridad. Van tan camuflados que muchos turistas no se creen que sean policías. De hecho, el año pasado tuvimos que reforzar su seguridad porque a varios compañeros se le había intentado agredir por parte de grupos ultras.

¿Con qué sensación se queda de este verano? ¿Siempre va a haber siempre?

Mientras haya turismo de borrachera, habrá hurtos. Es fácil, es rápido, se obtiene mucha ganancia y la represalia penal no es alta.

¿Hasta cuántas veces han detenido o identificado al mismo?

Este mes llevamos alguno con dos o tres detenciones y decenas de identificaciones. Se dedican a eso. Estamos como el gato y el ratón.

La colaboración de Policía Local de Palma es vital.

Mucho, y los buenos resultados son la mejor muestra. Con su apoyo aumentamos las plantillas y damos mejores resultados a los residentes y turistas. Además, creo que es benficioso para ellos porque se sale de su trabajo habitual de policía local. Estoy muy satisfecho con su trabajo.

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