
El primer teniente de Alcalde de Palma,
Álvaro Gijón, no esconde sus preferencias ante la próxima adjudicación del segundo casino que se establecerá en Mallorca. En declaraciones a
mallorcadiario.com, Gijón recuerda que "llevo dos años pidiendo un casino en la Platja de Palma".
Gijón es, al mismo tiempo,
gerente del Consorcio Urbanístico de la Playa de Palma, desde donde defiende esta ubicación ante las de los otros dos aspirantes: la del
Bingo Teatro Balear (en el centro de la capital) y la del
Castillo de Bendinat (en Calvià).
El
segundo máximo responsable del Ajuntament de Palma asegura que ha firmado informe de idoneidad favorable para las dos ofertas que se presentan al concurso para establecer el casino en la capital balear. "De las tres ofertas, prefiero las dos de Palma; y de estas dos, defiendo la de la Platja de Palma porque, entre otras razones, lleva asociada la construcción de un
hotel de 5 estrellas, que es una oferta necesaria y que no existe aún en esa zona".
"Defiendo ese proyecto por encima de los demás, por coherencia. Lo he hecho en los dos últimos años y lo sigo haciendo. No pertenezco a la
mesa de contratación, y por tanto, puedo hacerlo", asegura Álvaro Gijón.
El próximo lunes se abrirán las plicas que contienen las ofertas presentadas para optar a l
a segunda licencia de un casino en Mallorca.
3 empresas optan a esta licencia que se uniría a la existente ahora misma que se encuentra ubicada en Porto Pi, y que debe otorgar la consellería dirigida por
Joaquín García.Las tres ofertas tienen características diferentes, tanto en su ubicación como en su proyección.
La primera de ellas pertenece al actual
Bingo Teatro Balear, que pretenden reformar el emblemático edificio del
centro de Palma, que en su momento fue propiedad de Sara Montiel. Esta propuesta persigue traer el casino a la ciudad, siguiendo así una tendenca generalizada en España, ya que en los últimos años los casinos de las distintas comunidades autónomas se están trasladando
del extraradio al centro de las poblaciones, de manera que dinamice su actividad.
Una segunda oferta es la que pertenece a los
actuales propietarios del casino de Porto Pi, que presentan la opción de crear un nuevo centro de juego en un hotel de 5 estrellas que se construirá en la
Playa de Palma a cargo de la cadena
Hipotels, en la zona cercana al también futuro complejo de Ses Fontanelles (Aquamágica).
La tercera opción que se presenta es la de un grupo inversor alemán. El
Grupo Merkur tiene previsto instalar este nuevo casino en el
Castillo de Bendinat. Esta oferta presenta la reforma del castillo y también llevaría asociado un hotel como oferta complementaria. De esta manera el segundo casino volvería a Calviá de donde se mudo hace poco el actual.
Una vez abiertos los sobres y conocidas las ofertas, en unos meses se concederá la licencia, en una mesa de valoración que estará compuesta por la Directora General de Comercio y Empresa,
Lurdes Cardona, el Director general de Investigación y Desarrollo,
Antonio Jorge Mateos,
2 representantes de la Dirección General de Comercio y Empresa y
un representante del Servicio Jurídico de la Conselleria de Economía y Comptitividad, por parte de la consellería que dirige Joaquín García.
Por parte de la Conselleria de Hacienda y Presupuesto, estará el Director de la Agencia Tributaria,
Justo Alberto Roibal.La conselleria de Turismo y Deportes aportará también un representante técnico, igual que el
Consell de Mallorca que tendrá un representante designado por la presidente Maria Salom.
Finalmente la
FELIB (Federación de Entidades Locales de les Illes Balears) tendrá igualmente
un representante técnico en la Mesa.
Lo llamativo del proceso de momento es el debate que a nivel político se ha suscitado entre Palma y Calviá a la hora de decantarse por una opción y otra. Es cuando menos falto de prudencia que un representante político como
Álvaro Gijón haya manifestado públicamente su
inclinación hacia uno de los proyectos, incluso
antes de que se abran los sobres y se conozcan las condiciones de cada uno de ellos, una situación ciertamente inaudita en un proceso de concurso público.