La Fundación ”la Caixa” ha otorgado 100 nuevas becas de doctorado y posdoctorado a investigadores excelentes para que realicen sus proyectos en universidades y centros de investigación de España y Portugal.
Entre los becados hay un investigador mallorquín, Antonio Rubio, que cursa un posdoctorado en el Institut de Ciències Fotòniques (ICFO) de Barcelona. Nacido en Palma, en 2013 se graduó en Física por la Universitat de Barcelona (UB). En agosto de 2012, en representación de la UB, asistió al congreso «Bright Students», organizado por la Liga de Universidades de Investigación Europeas (LERU) en la Universiteit van Amsterdam.
Durante el curso 2012- 2013, recibió una beca para colaborar con el Departamento de Estructura y Constituyentes de la Materia (ECM) de la UB, en el grupo del profesor José Ignacio Latorre. En 2013, recibió una beca de verano para colaborar con el Grupo de Teoría de la Información Cuántica del profesor Antonio Acín en el Institut de Ciències Fotòniques (ICFO).
En 2013, inició el máster de Física en la ETH de Zúrich, durante el cual centró sus estudios en los campos de la óptica cuántica y la materia condensada, y realizó la tesis de máster en el campo de la electrodinámica cuántica de circuitos en el Quantum Device Lab del profesor Andreas Wallraff.
Entre 2015 y 2020, llevó a cabo el doctorado en el Max-Planck-Institut für Quantenoptik (Garching), bajo la dirección del profesor Immanuel Bloch. Desde 2021, es investigador posdoctoral del ICFO en el Grupo de Gases Cuánticos Ultrafríos de la profesora Leticia Tarruell. Es bilingüe (español y catalán) y domina el inglés y el alemán.
Además, Mallorca es foco de atracción de talento. La investigadora italiana Silvia Paoletti realiza su doctorado en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados - Universitat de les Illes Balears – CSIC y el investigador malagueño Daniel Montesinos en el Instituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos - Universitat de les Illes Balears – CSIC gracias a estas ayudas.
Estas becas no solo ofrecen
salarios competitivos, sino que también incluyen un sólido
programa de formación transversal. En el caso de las de doctorado, se refuerzan aspectos como la comunicación científica, el bienestar emocional de los investigadores, el liderazgo y las oportunidades de financiación. Por otro lado, las becas de posdoctorado están diseñadas para impulsar una carrera científica independiente, promoviendo la innovación y el liderazgo como pilares fundamentales para el desarrollo profesional.