La Policía Local de Calvià ha clausurado una multitudinaria fiesta en Costa de la Calma en la que participaban un centenar de trabajadores de temporada de Magaluf. No faltaba de nada, salvo las medias de seguridad por el coronavirus. Había drogas, bebidas sin límites, una piscina e incluso los típicos flotadores. Los organizadores se enfrentan a una multa de hasta 300.000 euros.
Los agentes de la Policía Local de Calvià localizaron la fiesta a través de Facebook. Estaba organizada por trabajadores de temporada de Magaluf en un chalet de Costa de la Calma.
NO TENÍA LICENCIA NI AUTORIZACIÓN
Los policías pudieron constatar que el evento infringía la normativa actual al no tener ni autorización ni con licencia y que era un escenario sin límites al desenfreno en el que no se respetaban las medidas de seguridad necesarias para contener el coronavirus.
La fiesta se anunciaba en redes sociales para el sábado 4 de julio como una pool party con la imagen de una piscina y un flotador de unicornio. El precio de la entrada era de 35 euros y se ofrecía un pase VIP por cien euros.

Nueve policías se trasladaron hasta el lugar a primera hora de la tarde y certificaron que se celebraba una gran fiesta con un centenar de personas en la que había alcohol en grandes cantidades, altavoces, DJ, y un datáfono.
La Policía Local considera que todo apunta a que se puede tratar de una actividad clandestina, que según la Ley de Actividades 6/2019 es muy grave, por lo que los organizadores pueden ser sancionados con una multa que va de los 30.001 a los 300.000 euros.
Los agentes levantaron cinco actas por tenencia de sustancias, una de ellas de óxido nitroso o gas de la risa.
23 DENUNCIAS A JÓVENES
No ha sido la única actuación de la Policía Local este fin de semana. Se ha denunciado a 23 jóvenes por incumplir las normativas por reunirse en espacios públicos.
El viernes por la tarde en Peguera se levantaron cuatro actas por tenencia de drogas, una por falta de respeto, una por llevar un cuchillo y otra por no llevar mascarilla.
El sábado a las dos de la madrugada, la Policía Local de Calvià acudió a Magaluf alertados de la posible práctica de botellón. Apuntan que, aunque no se pudo constatar, se denunció a cuatro jóvenes por no mantener la distancia de seguridad y no llevar mascarilla.
Lo mismo ocurrió el domingo en Santa Ponça donde se levantaron actas administrativas por no seguir las normas de higiene y distancia de seguridad a seis jóvenes que estaban reunidos. Además, a uno de ellos se le denunció por aportar datos falsos.
En Palmanova se repitieron los hechos con la denuncia a otro grupo de seis jóvenes que no guardaban la distancia de seguridad ni portaban mascarilla.
Este lunes, a las 5.35 de la madrugada se ha denunciado a tres jóvenes por practicar botellón en la playa de Buguenvíl·lea, enla zona de Cas Català. La sanción por práctica de botellón es de 500 €.
Cabe recordar que la Ordenanza para el Fomento de la Convivencia en Calvià contempla sustituir la sanción de multa por sesiones formativas, participación en actividades cívicas o trabajos para la comunidad, en aquellos casos que se determine por Decreto de Alcaldía, con el consentimiento previo de la persona interesada como alternativa a las sanciones de orden pecuniario, salvo que la ley impusiera su carácter obligatorio