Las obras del primer tramo de la Vía Conectora de Palma, último que queda por licitar y construir y que enlazará la carretera de Manacor con la autopista del aeropuerto y entrada al Coll d'en Rabassa, podrían retrasarse hasta los primeros meses del próximo año. Los técnicos del Consell de Mallorca todavía están ultimando y tramitando el proyecto a lo que hay que sumar tanto las exigencias políticas internas como las del Ayuntamiento de Palma y de organizaciones ecologistas para que se modifiquen o se añadan algunas infraestructuras.
Hasta el mes de mayo. Este es el plazo que tiene el Consell de Mallorca y la consellerria de Territori que preside Mercedes Garrido, para llevar a Comisión y a pleno el proyecto del primer tramo de la Vía Conectora. Este tramo es el último en licitar y que cuenta con un mayor presupuesto por lo que conlleva una gran complejidad técnica en su ejecución. El tramo comprende desde la autopista del aeropuerto (Ma-19) y la carretera de Manacor (Ma-15). La complejidad de la ejecución se debe al hecho de que en este trano se encuentra la confluencia con la autopista del aeropuerto, el macro centro comercial Fan, Mercapalma, las cocheras de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y los accesos al Coll d'en Rabassa.
A todo ello, hay que añadir que el Ayuntamiento de Palma ha presentado alegaciones al proyecto inicial pues entiende que es necesario dejar espacios tanto para la instalación de un carril bici como para que por el atraviese el futuro tranvía, uno de los proyectos estrella del actual equipo de Gobierno municipal.
Los ecologistas, con el GOB a la cabeza, se oponen al proyecto inicial pues encuentran desmesurada la construcción de hasta seis rotondas y consideran que el proyecto podría desembocar en un caos circulatorio.
El portavoz del PP en el Consell de Mallorca, Mauricio Rovira, cree que va a ser prácticamente imposible que se apruebe el proyecto durante el último pleno del mes de mayo y, en el supuesto de que se diese el visto bueno al mismo, "cosa que no lo veo claro, se abriría entonces un periodo de seis meses hasta la licitación definitiva, por lo que hasta principios del próximo año no se iniciarían las obras".
El proyecto es muy complejo y el más caro de todos los tramos ejecutados hasta la fecha ya que supera los 30 millones de euros, todo ello sin contar con los posibles añadidos si finalmente se aceptan tanto los del consistorio palmesano como de algunas organizaciones ecologistas. Desde Carreteras del Consell no son muy partidarios de realizar grandes modificaciones al proyecto inicial
Desde las asociaciones vecinales afectadas, Coll d'en Rabassa y El Molinar, también se han presentado propuestas para incorporar al futuro y definitivo proyecto.