Un escupitajo que le salió muy caro. Los hechos sucedieron el pasado martes a mediodía, cuando un hombre estaba facturando unos palos de golf que colocó de malas maneras en la cinta de equipajes especiales del aeropuerto de Palma. A partir de ahí, en un feo gesto dirigido hacia una trabajadora, escupió hacia el suelo, acción que vio un vigilante de seguridad.
El vigilante acudió a la escena para recriminarle al hombre lo que acababa de hacer y le informó de que iba a avisar a la Policía. En ese momento, ambos se enzarzaron en una acalorada discusión y posterior forcejeo, cuando, de repente, el agresor le propinó un cabezazo en la cara. Otros vigilantes acudieron para ayudar a su compañero, y retuvieron al hombre hasta la llegada de la Policía.
Cuando los agentes llegaron al lugar, observaron al hombre retenido y recabaron toda la información para aclarar los hechos. El vigilante tuvo que ser trasladado a los servicios médicos, para posteriormente ser trasladado hasta un centro hospitalario porque tenía fractura de los huesos propios de la nariz, quedando ingresado en observación. Tras todo ello, el presunto autor fue detenido por un delito de lesiones.