Escalada de violencia en Vallecas
jueves 21 de marzo de 2019, 09:48h
Los vecinos de Puente de Vallecas han vuelto a salir a la calle contra el presunto asesino del hombre de 64 años que falleció apuñalado el pasado domingo en la zona del Pozo del Tío Raimundo y han prendido diversos objetos frente a la vivienda del autor de las puñaladas, contra la que también han arrojado objetos.
De nuevo, y de forma espontánea, tal y como han indicado los vecinos a Europa Press, estos se han concentrado en la calle un día después de haber incendiado un camión en represalia por la muerte de este vecino a raíz de una discusión "por un perro".
Tras atar globos blancos a la valla de la vivienda, han cogido objetos de un parterre anexo, propiedad de esta familia, y los han lanzado contra la vivienda. A continuación, han colocado una lona de plástico y otras telas frente a la puerta de la vivienda y han prendido fuego.
Ha sido entonces cuando han acudido los antidisturbios, a quienes les han pedido que pillen "al asesino". Parte de los congregados han tirado latas y objetos contra los agentes, y se ha producido un conato de enfrentamiento entre uno de ellos y varios vecinos. Uno de los vecinos ha aparecido con una motosierra y la ha encendido, y otros le han hecho apagarla.
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191305 | Estaba claro - 21/03/2019 @ 16:04:13 (GMT+1)
Un niña. Tan solo 12 años. Al menos seis jóvenes de entre 15 y 20 años. Bueno, al principio eran dos niñas, pero a una la soltaron “por ser mora”.
A todo aquel que haya leído las noticias estos último días, se sonaría de qué va la cosa: el crimen de Azuqueca de Henares (Guadalajara), una zona industrial de 35.000 habitantes donde, según ha revelado el diario EL MUNDO, “han crecido los delitos contra la integridad sexual”.
El 15 de marzo de 2018, esos jóvenes secuestraban a dos chicas y las escondían en un edificio abandonado. A una la liberaban. A la otra, la encierran en un baño. Entonces es cuando comienza el infierno. Después de 45 minutos la liberan y acude a la Guardia Civil. Son ellos los que detienen a los jóvenes.
Pero nadie dice nada. Silencio. No hay manifestaciones. No hay mensajes de apoyo por parte de los medios. No hay informativos especiales. No hay feministas que condenen el acto. Silencio y más silencio. Es curioso. ¿O tal vez no?
¿Por qué no hay nadie que condene el acto? ¿Por qué no dicen nada las feministas? ¿Por qué los medios no cubren la noticia? Es uno de los casos de violación más horripilantes. Una menor. Seis jóvenes. ¿Por qué tanto silencio?
Ahora lo sabemos. Claro, algunos ya se lo imaginaban. La razón: los violadores eran marroquíes y uno, nigeriano.