Los restauradores de Palma ya ha concretado que el referéndum de apoyo o rechazo a las terrazas de bares y restaurantes se realizará el próximo 19 de enero. La fecha coincide con la víspera de Sant Sebastià, en plenas fiestas de la capital, en un marco lúdico y de celebración ciudadana. Para la consulta se instalarán mesas en La Lonja, s'Escorxador, calle Fábrica, Blanquerna y Plaza Mayor, las principales zonas con terrazas en Palma.
La iniciativa permitirá aclarar la opinión de los ciudadanos sobre esta actividad, que se ha visto perjudicada con la entrada en vigor de la nueva ordenanza municipal, especialmente por lo que respecta a los horarios autorizados para algunas zonas. En la Lonja, por ejemplo, la hora de cierre determinada por Cort queda limitada a las once de la noche. La consulta a los ciudadanos es una buena opción; apelar directamente a quienes son usuarios o vecinos de las terrazas es la mejor alternativa. Y, sin duda, la mejor posibilidad para fomentar el espíritu participativo de los ciudadanos en las decisiones municipales.
Por ello, el Ayuntamiento de Palma -aunque inicialmente se ha desmarcado de la iniciativa del referéndum-, no ha roto el diálogo y propone la ampliación del debate con la incorporación de más colectivos ciudadanos. Lo más indicado sería que el propio Ayuntamiento asumiera el reto y organizase el referéndum. Pero, de no ser así, que este diálogo parta de la opinión surgida de la consulta popular es una alternativa perfectamente democrática y participativa, conceptos que el Ayuntamiento defiende siempre para sus propias decisiones.
El referéndum es una iniciativa positiva que pretende visualizar los beneficios de las terrazas, no sólo como una actividad que genera ingresos económicos y empleo. Su existencia refleja una forma de vida, plenamente compatible con la convivencia urbana. De hecho, quienes más las utilizan son los propios vecinos.