Era ya hora de cerrar el bar pero aún había ganas de tararear la última: La Internacional. Íñigo Errejón se fue de fiesta después del acto en la sede de la ONCE junto a Jarabo y otros compañeros y terminó puño en alto.
Según ha podido saber El Infiltrado, el número 2 de Podemos terminó en el Maraca Club, en la calle Francesc Fiol i Juan. Entre sus acompañantes: el secretario general del partido en las islas, cuya gestión había alabado -habló de "firmeza y ejemplaridad"- en el caso de los expedientes a Huertas, Seijas y Bachiller.
Era tarde ya y llegó el momento de irse: las luces se encendieron y puño en alto, algunos se pusieron a tararear el himno del movimiento obrero.