¿Cómo estaba yendo la temporada turística hasta hace justo una semana?
Bueno, antes de las recientes medidas anunciadas por el Gobierno británico ya iba a ser una temporada complicada y difícil. De hecho, ya estábamos sufriendo las consecuencias de la crisis provocada por la pandemia del Covid-19. La temporada estaba siendo ya de por sí dura. Le pondré un ejemplo muy clarificador. De los 88 establecimientos hoteleros que hay en Palmanova y Magaluf, de momento sólo estaban abiertos o se iban a abrir 33 en total. Por tanto, ya había una ralentización previa a lo largo de este mes de julio. Ahora, tras las medidas anunciadas por el Reino Unido, de esos 33 establecimientos dos cerrarán y tres han anunciado que no abrirán sus puertas. Así pues, quedarán 28 hoteles sobre un total de 88 establecimientos. El efecto es demoledor.
¿Había indicios de que podía pasar algo así?
La verdad es que no. Ha sido de repente. No había ningún indicio de que se decretaría una cuarentena. Nos ha pillado totalmente por sorpresa. Incluso como mera hipótesis, parecía razonable pensar que en caso de que finalmente se pudiera llegar a adoptar una medida así, no se aplicaría en el conjunto de España. Parecía evidente que Canarias y Baleares quedarían fuera de esa posible cuarentena, al tener ambos archipiélagos unos índices mínimos de contagios por coronavirus. Por otra parte, los turistas británicos suelen decir que se sienten más seguros en Mallorca que en su país.
"Es muy complicado pensar hoy más allá de lo que está pasando ahora a corto plazo"
¿Las gestiones diplomáticas que se están haciendo servirán para cambiar algo?
A corto plazo vemos que está siendo difícil que pueda haber algún cambio, a pesar de que no ha habido un "no" rotundo a un posible corredor turístico seguro entre Baleares y el Reino Unido o de que la cuarentena se podría reducir. En cualquier caso, cada día que pasa es muy perjudicial, porque lo que no has vendido hoy, no lo vendes luego mañana. A ello habría que añadir un posible efecto dominó, que podría afectar a otros mercados más allá del británico, al haber una incertidumbre cada día mayor. De momento, sólo el turismo nacional está manteniendo las reservas, se está comportando muy bien y esperamos que siga así.
Si el Reino Unido cambiase ahora de opinión, ¿se podría salvar la temporada?
Esperamos que cambie urgentemente y que se reconsideren esas medidas cuanto antes, pero aun así el daño ya está hecho. La primera quincena de agosto está ya dañada, que es cuando realmente la producción puede ser más alta. Se han perdido unas semanas esenciales. Y es una pena, porque el turismo británico ha estado respondiendo muy bien a pesar de todos los inconvenientes a los que ha tenido que hacer frente. Incluso ahora, con la cuarentena ya decretada, algunos turistas británicos siguen viniendo, a través de compañías low cost, porque hoy no pueden hacerlo con los touroperadores tradicionales. Son casos puntuales, pero demuestran que esos turistas tienen ganas de venir a Mallorca. Eso confirma que nuestro destino tiene mucha fuerza.
"Animamos al turismo nacional a que apueste por Palmanova y Magaluf"
¿Se debería potenciar quizás más la apuesta por el turista español?
Desde hace años, estamos trabajando para que haya una mayor segmentación de turistas a nivel de países emisores. En ese sentido, nos gustaría efectivamente que vinieran más turistas españoles y que descubrieran que Palmanova y Magaluf son dos destinos muy atractivos, a pesar de algunos titulares negativos que a veces se leen sobre el turismo de excesos.
¿Qué se le puede decir a ese potencial turista?
Se le puede decir que Magaluf tiene una planta hotelera renovada, con establecimientos de cuatro y cinco estrellas, y que es un destino en el que ha habido muchos cambios, también a nivel de inversiones públicas. Por tanto, animamos al turismo nacional a que apueste por Palmanova y Magaluf, y a que descubra, por ejemplo, las playas tan magníficas que tenemos. Esperamos que los visitantes que vengan hagan correr la voz y que el turismo español aumente, así como también el turismo alemán, el escandinavo, el francés o el italiano. Hemos de intentar lograr esa segmentación. Hemos trabajado en esa línea en estos últimos años y debemos de seguir trabajando en ella. Dicho esto, evidentemente el turismo británico siempre será bienvenido. Hasta ahora ha demostrado una fidelidad importante y esperamos que siga así en el futuro.
"Nuestra apuesta como destino consolidado ha de seguir siendo por la calidad y la sostenibilidad"
¿Ve aún viable alargar un poco más la temporada?
Hasta hace unos días aún teníamos esa esperanza de que se pudiera alargar un poco la temporada, sobre todo porque pensábamos que en el mes de agosto el turismo británico se iba a empezar a recuperar más fuertemente y que esto podría a lo mejor contribuir a que septiembre fuera un mes bueno, aunque las reservas se hicieran un poco más tarde. Sin embargo, con las circunstancias que han pasado en estos últimos días, tenemos ahora más que nunca una visión a corto plazo, vamos calculando y viendo semana por semana. Ahora mismo, no tenemos ninguna predicción de lo que pueda pasar en septiembre o en octubre. Si la actual situación se pudiera corregir, tal vez esto podría animar al turismo británico a venir en esos dos meses. Pero insisto, es muy complicado pensar hoy más allá de lo que está pasando ahora mismo a muy corto plazo.
¿Podremos recuperar a esos turistas que hoy se están yendo a otros destinos?
Yo creo que sí. Es cierto que este año hay turistas que se están yendo a otros destinos, pero también es verdad que desde hace años hay un cliente muy fiel a Mallorca. La isla siempre ha demostrado el gran nivel de sus equipamientos y de sus hoteles, que están muy por encima de los de otros destinos. En ese sentido, nuestra apuesta ha de seguir siendo por la calidad y la sostenibilidad. Si seguimos por ese camino, tendremos a ese cliente de calidad que también estamos buscando, junto a ese cliente fiel que volverá a nuestras islas. Somos un destino muy bueno, tanto en seguridad como en infraestructuras o en asistencia sanitaria. Eso siempre será muy importante a nivel de competitividad con otros destinos.