El director general de la Asociación de Industriales de Mallorca (Asima), Alejandro Sáenz de San Pedro, lleva desde 2002 en el cargo. A lo largo de estos dieciocho años, uno de sus objetivos prioritarios ha sido conseguir que los polígonos empresariales de Son Castelló y Can Valero sean dos espacios que reúnan las mejores condiciones en todos los aspectos. Ambos polígonos cuentan hoy en total con unas 1.500 empresas, de las cuales el 60 por cien son asociadas de Asima. "Queremos llegar al 100 por cien", recalca Sáenz de San Pedro.
¿Hay alguna característica específica que defina a Son Castelló y Can Valero?
Sí, así es. Son dos polígonos empresariales multisectoriales, lo que significa que en ellos hay distintos tipos de empresas. Otros polígonos, en cambio, tienen un carácter más homogéneo y están centrados, por ejemplo, en la distribución. En el caso de Son Castelló y de Can Valero, la actividad es muy transversal. Por tanto, la tipología de sus asociados también lo es. Así, hay desde grandes compañías hoteleras hasta pequeños talleres y grandes empresas de distribución.
¿Cuál es la situación actual de la mayoría de empresas en ambos polígonos?
Bueno, es cierto que la situación no es la misma en todas las empresas. Así, las que están vinculadas por ejemplo al sector de la construcción van un poco mejor, porque están terminando proyectos que ya estaban en marcha. Aun así, la tónica general sería que existe preocupación por la actividad económica, por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo —ERTE—, por el trabajo y por las plantillas. La preocupación sería el denominador común de la mayoría de empresas.
"Los polígonos de Son Castelló y Can Valero son los grandes olvidados"
¿Cuáles son las perspectivas a corto plazo?
Resulta difícil contestar hoy a una pregunta como ésta, porque estamos en un momento muy cambiante. Las empresas trabajan cada vez más con unas planificaciones y con unos objetivos muy limitados en el tiempo. Lo que pueda suceder a corto plazo va a depender de si hay una vacuna, si vuelve la normalidad y, sobre todo, si se despejan las incógnitas y las incertidumbres, que son lo peor que hay en economía. Necesitamos que desaparezcan las incógnitas, que aparezca una vacuna que sea eficaz y eficiente, y que podamos tener el virus controlado.
Desde hace tiempo, reivindican mejoras en el servicio de limpieza...
Sí, es cierto, es una reivindicación histórica. Alguien podría creer que es una leyenda urbana, pero no es así—sonríe—. Este domingo vamos a hacer, por ejemplo, una actuación de limpieza general en Can Valero, debido a la dejadez municipal. Hemos contratado una brigada, una empresa externa, con efectivos también de Asima, y vamos a proceder a la retirada de hierbas y a la limpieza general de todo el polígono.
¿Por qué han decidido llevar a cabo esa actuación?
La llevaremos a cabo porque somos los grandes olvidados. Cuando expongo que Son Castelló y Can Valero están sucios, me gusta apostillar que lo que ocurre es que está sucia Palma en general. Y como está sucia Palma, los polígonos siempre lo están un poquito más. Y eso es algo intolerable. En ese contexto, el objetivo esencial de la actuación de este domingo es recordarle al Ayuntamiento de Palma que tiene la obligación de limpiar, que por eso pagamos impuestos las empresas y los ciudadanos. Nosotros estamos siempre dispuestos a hablar con el consistorio y con Emaya, pero luego quien tiene que coger la escoba para barrer es el Ayuntamiento de Palma, no Asima. En definitiva, con nuestra actuación de este domingo queremos dar un golpe simbólico sobre la mesa, para demostrar que, si existe voluntad política, no cuesta tanto limpiar.
"La preocupación es hoy el denominador común en la mayoría de empresas"
¿Continúa la problemática de los coches abandonados en los polígonos?
Sí, así es. Hace poco, presentamos un informe al Ayuntamiento de Palma explicándole que había una veintena de coches abandonados. Incluso detallamos en un plano dónde estaban cada uno de esos vehículos, para que fuera más fácil encontrarlos. Al final, un coche abandonado que no es retirado se acaba convirtiendo siempre en un foco de porquería, ratas y suciedad, lo que representa una falta de respeto hacia los empresarios y los trabajadores de los polígonos. La obligación del consistorio es localizar al dueño y multarlo, y si no, retirar el coche. Confiamos en que el consistorio se tome en serio esta problemática, que no es sólo de Son Castelló y de Can Valero, sino también de toda Palma. Lo que pasa es que en los polígonos todo se multiplica.
Acaban de poner en marcha la campaña '¿Quieres ser de Asima?'...
Efectivamente. Durante el confinamiento nos hemos dado cuenta de que tenemos que hacer como las escuadras romanas y cerrarnos en torno a nosotros mismos. Tenemos que ser más que nunca una piña y estar con los nuestros. Somos conscientes de que en Son Castelló y Can Valero no todos están en Asima. Y queremos que estén todos, porque cuantos más seamos, más fuertes seremos y más sinergias entre nosotros podremos conseguir. Esa es la finalidad principal de esta campaña.
En marzo y abril repartieron ya mascarillas entre sus asociados...
Sí, así es. Fue una iniciativa de la Fundación Asima. Compramos más de 4.000 mascarillas FFP2 y las empezamos a repartir a las empresas asociadas con una camioneta. En aquellos días muchas empresas estaban cerradas, pero cuando veíamos una abierta entrábamos y les entregábamos una caja de mascarillas. En aquel momento eran un objeto de deseo, porque era muy difícil poder conseguirlas. Era como si entregases un smartphone de última generación. Nos dimos cuenta de lo agradecidos que estaban los trabajadores y los empresarios con nuestro gesto, que además sirvió también para conocer más de cerca sus problemas. La verdad es que fue una experiencia muy bonita.
"Tenemos que hacer como las escuadras romanas y cerrarnos en torno a nosotros mismos"
¿Qué otras actuaciones han realizado en esa línea?
Yo diferenciaría aquí entre las actuaciones que realiza la Fundación Asima y las que lleva a cabo Asima como asociación. En la Fundación Asima las actuaciones son más de carácter social y solidario, como la citada entrega de mascarillas. Durante el confinamiento, nuestra fundación también estuvo colaborando con comedores sociales, llevando comida a través de asociados nuestros, en concreto de las empresas de distribución de alimentos. Así, a través de la Fundación Asima conseguimos canalizar diversas ayudas a comedores sociales en un momento en el que el problema de la falta de recursos en muchas familias cada vez iba a más.
¿Y más allá de las actuaciones de carácter social?
Asima como asociación lleva a cabo, por su parte, una labor de representación institucional, intentando que el hábitat empresarial que son los polígonos estén bien mantenidos. Así, trabajamos para que el empresario no tenga problemas al salir a la calle, para que las calles estén limpias, para que haya seguridad, para que haya iluminación o para que haya un buen transporte público. Precisamente, una cuestión muy importante es la de la movilidad. Nosotros, como Asima, hemos estado incidiendo mucho este año en la necesidad de la mejora del transporte público a los polígonos. Estamos siendo muy reivindicativos, porque las líneas de la EMT a los polígonos no son buenas y el Ayuntamiento de Palma ya nos ha dicho que no las va a modificar. Ello supondrá más transporte privado, más congestión viaria y más contaminación.
"La junta directiva de Asima dedica muchas horas a intentar resolver los problemas cotidianos de los dos polígonos"
Su eslogan es "juntos llegamos más lejos"...
Así es. No le podría decir ahora cómo surgió, pero la verdad es que cada vez nos hemos ido identificando más con esa frase, porque resume un poco la filosofía de Asima. Al final, lo que buscamos es que se creen sinergias entre las empresas de Son Castelló y Can Valero. Al tener todo tipo de empresas, una agencia de viajes que por ejemplo necesite hacer una reparación, sabe que en ambos polígonos va a tener carpinteros, cristaleros o electricistas. Al mismo tiempo, un electricista que necesite a un aparejador o a un arquitecto, también lo tendrá. Como le he comentado hace un momento, intentamos que la familia crezca como una piña, como una escuadra romana, todos juntos. Al final, el enemigo está fuera. El enemigo es el virus.
¿Quiénes conforman la junta directiva de Asima?
La junta directiva de nuestra asociación está compuesta por doce empresarios de Son Castelló y de Can Valero, que dedican muchas horas a intentar resolver los problemas cotidianos de ambos polígonos. Son personas que a menudo destinan una parte del tiempo que normalmente dedicarían a su labor empresarial específica o a su propia familia para conseguir que el día a día de las empresas asociadas a Asima sea mejor.