Un año después de la polémica que suscitaron los pluses de 22.000 euros percibidos por varios cargos de Podemos en el Govern balear, sus beneficiarios van a ver eliminado un complemento que se sumaba a sus ya elevados salarios de casi 60.000 euros. Las cuentas públicas para 2021 sólo incluyen este plus para los altos cargos -incluidos consellers- que tienen su residencia en Menorca, Ibiza o Formentera y que, por lo tanto, han de sufragar gastos de desplazamientos y estancia cuando su puesto de trabajo está en Palma. Si proceden de la Península se quedan sin él, por lo que Podemos ha puesto el grito en el cielo y ha expresado un ruidoso enfado por tal decisión.
Y es que la formación de Pablo Iglesias "importó" una serie de cargos desde otras comunidades fichados por el Govern como directores generales, jefes de gabinete y asesores en las consellerias de Juan Pedro Yllanes y Mae de la Concha. Llegaban desde Asturias, Cataluña o Alicante y en todos los casos, menos en uno, habían perdido sus cargos en sus respectivas comunidades tras el retroceso de la formación de Pablo Iglesias en las últimas elecciones autonómicas. En algunos casos, su trayectoria anterior nada tenía que ver con el puesto para el que fueron incorporados al Govern, a pesar de lo cual el vicepresidente Yllanes argumentó sin sonrojo que habían sido fichados porque no se había podido encontrar en las Islas "personas de su valía y capacidad". Los insultos y las descalificaciones llegaron por sí solos; incluso desde los propios socios en el Govern.
La crisis económica que golpea las cuentas públicas y los negocios de particulares ha venido a poner orden en un despropósito que ocupó semanas de debate y que llegó hasta la propia Oficina Anticorrupción sin que, entonces, se resolviera nada y todo quedase igual. Los de Podemos han cargado contra los socios y piden ahora que este plus se elimine para "todo el mundo", incluidos los cargos procedentes de las otras islas que no son Mallorca.
El berrinche por verse privados de las prebendas percibidas por el sólo mérito de tener un carnet -en este caso el de Podemos- es del todo punto injustificable. La formación que tanto criticó "la casta", antes de llegar al poder, parece haber abrazado pronto sus peores hábitos y malas costumbres, una vez instalada en los despachos. El problema es que el difícil momento al que se enfrentan familias y negocios no aconseja frivolidades que beneficien a unos pocos enchufados. Si los ciudadanos no han entendido que, en esta crisis, los ministros se suban el sueldo -aunque sea un simple 0,9 por ciento- menos comulgarían con sobresueldos de tan difícil digestión.