Los cinco principales candidatos a la Presidencia del Gobierno han participado este lunes en el único debate que se va a celebrar en esta campaña electoral entre los aspirantes a La Moncloa y que no ha servido para aclarar los pactos que podrían darse tras el 10N.
Pedro Sánchez, Pablo Casado, Pablo Iglesias, Albert Rivera y Santiago Abascal debatieron durante más de dos horas ante las cámaras de la Academia de la Televisión sus propuestas electorales sin ofrecer ninguna pista en relación a las "necesarias" coaliciones tras las elecciones del 10N.
La cita, que presentaron Ana Blanco y Vicente Vallés, y que estaba medida al milímetro mantiene la incertidumbre sobre lo que pasará después del domingo y si se podrá romper con el bloqueo al que ha conducido la fragmentación.
Pedro Sánchez, que parte como favorito en las encuestas, no cedió a la presión de sus rivales y no quiso ofrecer pistas sobre los acuerdos que baraja para poder formar gobierno en caso de materializarse su triunfo en las urnas. "España necesita romper con este bloqueo y acabar con la etapa de provisionalidad que hemos vivido" para "tener establidad y avanzar en convivencia social, justicia y limpieza", dijo en una de sus intervenciones. Puso sobre la mesa que "se respete gobernar a la lista más votada" buscando el consenso del resto de fuerzas políticas.
Pablo Casado defendió que son la única alternativa porque "aunque haya cinco candidatos solo hay dos posibilidades".
Santiago Abascal fue el primero, por sorteo, en disfrutar de su minuto de oro en el que dijo que quería "reducir al máximo el gasto político" y "combatir la inmigración ilegal que llena de delincuentes nuestras calles".
Albert Rivera habló de tú a tú a los electores para que votasen "con la cabeza y el corazón" y se decantasen por Ciudadanos.
En su minuto final, Sánchez quiso hacer hincapié en que las elecciones del domingo evidencian que no tenía un pacto con los independentistas "como decía la derecha" ni con Ciudadanos y el PP como le echaba en cara Iglesias. "No hay nada más fuerte que la verdad", terminó.
Pablo Casado dijo: "quiero ser el presidente que está a tu lado, que te sea útil" para liderar "un gobierno de verdad" para proteger a los mayores "con una pensión garantizada". Recalcó que "solo el PP puede ganar el PSOE" y pidió unir nuestros votos "para unir España".
Por su parte, Iglesias quiso huir de la escenificación estática para narrar un caso real y terminó diciendo "que nadie te convenza de que no se pueden cambiar las cosas".