El presidente y accionista único de Baleària, Adolfo Utor (Alhucemas, 1961), capitaneó la creación de esta naviera en 1998. Además, este reconocido empresario es también presidente del Consejo Social de la Universidad de Alicante, miembro de número de la Real Academia del Mar, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Valenciana de Empresarios y asimismo preside la Comisión de Líneas Regulares de ANAVE, entre otros destacados cargos.
¿Cuál ha sido el aspecto que más ha cambiado en la navegación comercial desde 1998 hasta hoy?
En 1998 todavía navegaban los Kanguros de la extinta Trasmediterránea, eran los barcos de referencia para el pasaje, y los que transportaban la carga de mayor valor añadido, con una velocidad de 18 nudos y una capacidad de 1.000 pasajeros y 450 metros lineales de carga. La mayoría de la carga se transportaba en rolones de carga pura manipulada, con Naviera Mallorquina, Iscomar y Transportes Marítimos de Alcudia.
¿Y ahora?
Ahora, los barcos transportan toda la carga además de pasajeros y bodega con capacidad para 2.000 metros lineales, cuatro veces los Kanguros, y con velocidades por encima de los 20 nudos. Han desaparecido los rolones, sólo queda uno pequeño para la carga peligrosa. La carga se transporta en RoPax —transbordadores— y mayoritariamente autopropulsada. El modelo de transporte marítimo actual dista mucho del de finales del siglo pasado.
Hace una década, Baleària emprendió nuevos proyectos, sobre todo en El Caribe. ¿Qué balance hace de aquella apertura empresarial?
En 2011 iniciamos nuestra aventura americana, con la línea de Port Everglades a Freeport, en Bahamas. Hoy atendemos también la isla bahameña de Bimini. Los proyectos iniciales para la zona en Cuba, República Dominicana y Puerto Rico todavía no se han concretado. Distintas vicisitudes, la victoria electoral de Trump, los devastadores huracanes y finalmente el Covid, han frustrado nuestro inicial plan de expansión. En la medida en que todo vaya normalizándose, podremos plantearnos reemprender estos proyectos del Caribe, que suponen exportar nuestro modelo de negocio a una zona del mundo con alto déficit en redes de transporte marítimo.
"Distintas vicisitudes, la victoria electoral de Trump, los devastadores huracanes y finalmente el Covid, frustraron nuestro inicial plan de expansión en el Caribe"
¿Cómo valora el reciente cambio accionarial que hubo en Baleària, por el que usted tomó el control del 100 por cien de la naviera?
Con el Grupo Matutes hemos mantenido una relación como socios leales y de plena confianza durante 17 años. Una relación de la que me siento orgulloso y que nos ha permitido desarrollar una amplia red de conexiones marítimas en España, contribuyendo a la consolidación de una naviera líder y referente internacional en sostenibilidad y digitalización. En octubre del año pasado el grupo de empresas Matutes decidió desinvertir para poder centrarse en su "core business" hotelero, llegando a un acuerdo satisfactorio para las dos partes.
¿Con cuántos barcos cuenta hoy Baleària y cuántas líneas cubren?
Actualmente, disponemos de 30 barcos entre ferries y fast ferries, de los cuales dos son fletados, el resto son propiedad. Contamos con 10 smart ships, de los cuales nueve disponen de motores duales a gas, tres de reciente construcción. Además, estamos trabajando en un nuevo ferry eléctrico para la ruta entre las Pitiusas, y tenemos también tres buques auxiliares. En cuanto a las conexiones, operamos 24 rutas en seis países. Damos servicios a Baleares, Ceuta, Melilla y Canarias, y tenemos también conexiones internacionales con Marruecos, Argelia, Francia, Estados Unidos y Bahamas.
Hace unas semanas presentó en Palma los resultados de Baleària en 2021. ¿Cuáles son los datos que más destacaría?
Para nosotros es tan importante lo que hemos conseguido como la forma en que hemos alcanzado los resultados, desplegando nuestras capacidades como empresa en un contexto complejo y siendo fieles a nuestro compromiso con el territorio y a nuestra vocación de servicio público. Hemos superado los 100 millones de euros de EBITDA por primera vez, un resultado que nos permite consolidar nuestra solvencia, amortizar deuda, fortalecer nuestra caja y dar continuidad a nuestro plan de inversiones. Hemos transportado a casi tres millones de pasajeros, una subida del 38 por cien respecto a 2020, pero todavía por debajo de los tráficos prepandemia. Unos pasajeros que refuerzan nuestra vocación de servicio con un índice de fidelidad del 98,1 por cien.
"Me siento orgulloso de la relación, como socios leales y de plena confianza, que hemos mantenido con el Grupo Matutes durante 17 años aunque ahora se haya acabado"
¿Y por lo que respecta a la carga?
En cuanto a la carga, el crecimiento ha sido del 15 por cien, alcanzando los seis millones y medio de metros lineales. Otro dato relevante es que, a pesar de que en octubre reducimos el uso de gas para no perder competitividad ante la elevada alza de precio, el año pasado dejamos de emitir casi 56.000 toneladas de C02, y disminuyó nuestra ratio de toneladas emitidas en función de las millas navegadas. Asimismo, hemos seguido impulsando la digitalización, tanto enfocada a los pasajeros con nuestros smart ships y asistentes virtuales, como a través de la Torre de Control de Flota, con la que monitorizamos nuestros barcos permitiendo tomar decisiones de forma más ágil y eficiente. Y hemos demostrado nuestro efecto de tractor económico, social y cultural con un cash flow social de más de 576 millones de euros.
¿Qué previsiones tienen para 2022?
En Baleares el año pasado hubo una explosión de turismo nacional, que creemos que se mantendrá este año si tenemos en cuenta que ahora mismo las ventas a futuro en estas rutas están un 30 por cien por encima del año pasado. Por otra parte, se ha abierto el tráfico con Marruecos después de más de dos años, y esto también es una buena noticia para las rutas que tenemos en este país. Esperamos que estos factores puedan compensar el elevado coste del combustible que actualmente nos está castigando duramente.
¿Cómo puede influir en esas previsiones la subida del precio del petróleo o la inflación creciente?
El combustible tiene un gran peso en la cuenta de resultados, y aunque confiamos que la facturación va a crecer por encima de los 500 millones de euros —superando las cifras de 2019—, nuestra rentabilidad va a verse muy afectada. Igual que en 2021 ha incidido en nuestro buen resultado al tener un buen comportamiento del precio durante los tres primeros trimestres de 2021, tenemos que ver cómo va a evolucionar este año. Nuestro objetivo en estos momentos es intentar alcanzar el resultado del año pasado compensando el coste del combustible con una facturación mayor.
"Nuestro objetivo es intentar alcanzar el resultado del año pasado compensando el coste del combustible con una facturación mayor"
¿Qué ventajas tiene hoy para una persona que quiere viajar a Barcelona o Valencia coger el barco en lugar del avión?
La pandemia ha tenido también una cara positiva, como el redescubrimiento del turismo de proximidad, que se ha centrado muchísimo en las Baleares, nuestro principal mercado. El primer verano de pandemia nuestra prioridad fue garantizar la seguridad sanitaria de nuestra flota, y muchos pasajeros sintieron que el barco era el medio de transporte más seguro para ir de vacaciones. Esto nos permitió coger cierta ventaja y los pasajeros que nos descubrieron se han prendado del transporte más sostenible.
¿Destacaría algo más?
Muchos pasajeros han descubierto lo cómodo que es viajar con el coche a bordo y con todo el equipaje que necesites, especialmente ahora que hay escasez de vehículos de alquiler, y han visto que ofrecemos todo tipo de comodidades y servicios, como restauración y tiendas, animación infantil en verano, una plataforma de contenidos audiovisuales gratuita o la posibilidad de que te acompañe tu mascota viajando contigo en tu camarote.
En ese contexto, ¿qué supone la existencia de los fast ferries de Baleària?
En Baleària desde siempre hemos optado por ofrecer de forma combinada tanto ferries como fast ferries para dar respuesta a las diferentes necesidades de los clientes y también en función de las rutas. El primer barco que construimos al inicio de nuestra empresa fue el fast ferry Federico García Lorca, que supuso una auténtica revolución en el transporte a Baleares, uniendo las Islas con la Península en sólo dos horas.
"Hemos superado los 100 millones de euros de EBITDA por primera vez, un resultado que nos permite consolidar nuestra solvencia, amortizar deuda, fortalecer nuestra caja y dar continuidad a nuestro plan de inversiones"
¿Y en la actualidad?
Casi 20 años después, el año pasado incorporamos a la ruta Dénia-Ibiza-Palma el innovador Eleanor Roosevelt, que ha tomado el relevo como nuestro barco insignia. Un barco rápido y confortable, que los clientes valoran muy satisfactoriamente y que suma la navegación ecoeficiente y la digitalización de los servicios a bordo. También hay que destacar que las conexiones en fast ferry Dénia-Formentera y Barcelona-Menorca en verano son de las más demandadas y apreciadas por nuestros pasajeros. Sin olvidar los servicios interinsulares, capaces de vertebrar por mar a todas las Islas Baleares.
¿La navegación comercial se ha ido adaptando a los nuevos criterios de respeto al medio ambiente y sostenibilidad?
En Baleària, desde hace muchos años, no concebimos otro camino que no sea esta senda hacia la sostenibilidad, nuestro rumbo verde. Somos una naviera pionera a nivel mundial en cuanto a sostenibilidad, gracias a nuestra apuesta por el gas natural, si bien es cierto que en estos momentos hemos limitado de forma temporal su uso por motivos de competitividad y supervivencia empresarial. Y lo podemos hacer gracias a la flexibilidad de los motores duales, que ahora nos permiten navegar a fuel pero que también están preparados para consumir gas renovable neutro en emisiones de CO2 y parcialmente hidrógeno verde en un futuro, cumpliendo con el objetivo de cero emisiones para 2050.
Suscríbase aquí gratis a nuestro
boletín diario. Síganos en
Twitter y
Facebook. Toda la
actualidad de Mallorca en
mallorcadiario.com.