Según la OCU, el final del invierno y el inicio de la primavera son periodos en los que la electricidad suele fijar precios "sensiblemente inferiores" a los del resto del año, debido a la necesidad de las centrales hidráulicas de generar electricidad por las lluvias y deshielo.
Por ello, en marzo se ha producido una bajada de precios del 10% respecto al pasado mes de febrero, acumulando un descenso del 21% respecto a los "elevadísimos" precios que sufrió en enero y los meses anteriores. Sin embargo, en marzo la electricidad es un 20% más cara que en marzo del año pasado.
Según sus cálculos, la factura mensual de un hogar medio --con una tarifa de 4.6 kW y un consumo anual de 3.500 kWh-- habrá bajado en marzo seis euros respecto a la de enero, pasando de un gasto de 69,3 euros a 63,4 euros, pero seguirá siendo 2,3 euros más elevada que en marzo de 2018.
La Organización advierte que estas subidas y bajadas solo afectan directamente a los hogares con el PVCP, que son un 40% aproximadamente. Sin embargo, las subidas producidas durante los últimos meses han provocado que la revisión de contratos en el mercado libre se haya realizado también con incrementos.