Lo consideran un absoluto fracaso y por ello, pedirán en el próximo Pleno que Cort retire el sistema de recogida de trastos implantado hace un mes por parte de la nueva dirección de Emaya.
"El balance real del recorte del servicio de recogida de trastos es que Palma parece un vertedero, cada día, en todos los barrios y a todas horas. Cada día, gracias al civismo de muchos ciudadanos, recibimos fotografías con el nombre de la calle y la hora y son variadas: muebles de todo tipo, colchones, sofás, sillas, inodoros, ordenadores, teles, cocinas, bañeras... que al estar más de un día en medio de la calle se llenan de hojas, papeles, etc", lamenta la regidora popular Marga Duran en su muro de Facebook, algo que, incide, repercute de manera directa en la imagen turística de la capital.
Para Duran es igualmente reprobable la cifra destinada a la campaña publicitaria de información a la ciudadanía: 48.000 euros "en la que lo único que queda claro es que los trastos ahora se tiran en la calle", así como la "solución maravillosa" que ofrece Cort: multar desde la semana próxima.
"La excusa principal para eliminar la recogida domiciliaria era que la "mayoría" de personas (sin aportar ni documentar el dato del 65%) tiraban los trastos al lado de los contenedores; ahora han conseguido que el 100% de los trastos estén en plena calle, la mayor parte al lado de los contenedores, en las aceras, en frente de los portales, en los parkings y a cualquier hora", concluye.