Su neumonía mantiene una evolución lenta pero no negativa, y sigue recibiendo ayuda de oxígeno para mejorar su respiración y su recuperación.
Además, ayer miércoles se aseguraba que la "insuficiencia renal" había "remitido" y que los análisis de sangre eran "buenos".
88 AÑOS Y PROBLEMAS DE SALUD CRÓNICOS
La sensación general es que el Papa ha estado retrasando demasiado tiempo la recuperación de su bronquitis y que se le ha agrandado el problema por no suspender antes su agenda y reposar.
De hecho, ha estado trabajando hasta hace semana y media, pese a que tenía problemas para respirar y expresarse con soltura por falta de aire.
Además, estaría presentando resistencia a los antibióticos, según algunas fuentes informativas de Italia, de ahí que su recuperación esté siendo toda una dificultad.
El Papa arrastra problemas de salud desde las navidades, y recientemente suspendió una misa por sus problemas a la hora de hablar y respirar debido a su bronquitis. En 2023 padeció una fuerte pulmonía.
Francisco, actual papa de la Iglesia católica, tiene ya 88 años y presenta problemas de salud crónicos. En su juventud, una enfermedad hizo que fuese sometido a una operación quirúrgica en la que le fue extirpada una porción de pulmón.
Desde hace tiempo se especula con una posible retirada por ese delicado estado físico, ya que muchas veces tiene que ser llevado en silla de ruedas o caminar con bastón por sus problemas de rodilla.
Además, en 2023 fue operado de la pared abdominal por una hernia. Además, en 2021, se le extirpó una pequeña parte del colon.
Otro problema habitual en Francisco es su nervio ciático, que le provoca fuertes dolores, conocidos popularmente como 'ciática'.